domingo, 5 de mayo de 2019

2° primera ES 28


Este es el Segundo Primera de la Escuela Secundaria  28 de Berazategui, un grupo entusiasta que desde el primer día se puso a escribir, estas son las primeras experiencias y espero que podamos compartir muchas actividades, convencidos de que haciendo se aprende. Este trabajo nace de una investigación sobre insectos, los que debían sufrir transformaciones. Veamos los resultados:


Venganza
Autora: Melany Eliana Maciel

Tanit se fue un domingo de picnic con su hermano. En ese lugar había muchos mosquitos y Tanit, molesta, mataba a cada mosquito que se le acercaba.
Cuando su hermano fue a buscar algo al auto, un mosquito aprovechó y la convirtió a Tanit en uno para vengar a los otros.
Tenía alas, era mucho más pequeña de lo que era en su forma humana y tenía antenas. Hacía un ruido muy particular y tenía un gran sentido del olfato. En fin, era como cualquier mosquito.
—¿Por qué me hiciste esto? —exclamó Tanit con desesperación.
—Mataste a mis amigos—, le contestó.
—¿Me voy a quedar toda la vida así? ¿Cómo vuelvo a ser humana?
—Pedile ayuda a tu hermano.
—¡Pero no puedo! ¡No me va a entender! ¿Y si me mata?
—Y bueno, tendrías que haber pensado antes de matar a los míos. —dijo el mosquito triste por la pérdida.
El hermano de Tanit cuando volvió y no encontró a su hermana empezó a preguntarle a la gente que estaba ahí si no la habían visto. Empezó a describirla físicamente pero nadie vio a una joven como ella. Él decidió irse a su casa para avisarle a la familia de la desaparición de su hermana.
Tanit lo siguió hasta el auto y empezó a querer comunicarse con él.
—Liam escuchame ¡Estoy acá! —desafortunadamente lo único que escuchaba su hermano eran zumbidos y no la voz de su hermana.
Ya que Tanit no paraba de querer comunicarse con él, Liam molesto por el ruido, mató al mosquito sin saber que era su hermana a la que estaba buscando.



LA ARAÑA
Autor: Wilson Pocadino
Hola, soy Milton Palladino de la escuela 28 de Berazategui y este es mi seudónimo: Wilson Pocadino

En un barrio de bajo flores en un edificio se escucharon gritos desgarradores. Fueron tan fuertes que despertaron a juan. Juan se vistió rápido, agarró la llave y rápido sale para el pasillo. Él oyó los gritos desgarradores y lo siguió. Lo llevó hasta la terraza del edificio, asombrado de que no había  nada  y de repente allá estaba detrás de él. Era ella una araña.
—Vos eras la que gritó desgarradoramente.
—Sí—, contestó la araña.
—!Aaaaaaaa¡ ¿Cómo hablás?— Le dijo juan.
—Eso no importa —dijo la araña.
—No lo puedo creer. ¿Por qué gritaste— le dijo juan
—Era para que vengas. Ahora sos mi presa—. Le dijo la araña.
—¿Por qué yo, qué te hice?—, dijo juan.
—Vos nada, es para vengarme de la raza humana—, contesta la araña.
—¿Y por qué soy el primero?—, contesta juan.
—!No¡ Y tampoco el último. Basta de rodeo, llegó tu fin—, dijo la araña.
—No por favor, no me mates. Por qué me vas a matar. Yo no te hice nada.
—Te repito, ya sé y también te dije: basta de rodeo.
—Ya sé, lo único que quiero saber es si te puedo ayudar. Quiero saber qué te pasó—, dijo juan.
—Sí me podes ayudar entregándote. Los humanos me abrieron para estudiarme porque soy única en mi especie—, contestó la araña.
Después de dos días en el edificio corría un olor feo, un olor a algo descompuesto después de varias quejas subieron a la terraza. Y allá estaba el cuerpo de juan. Los visitantes del edificio llamaron a la policía. Nadie supo nada más. La araña desapareció en la ciudad.



Un pinchazo
Autora: Nahir Jiménez

Martín me recuerda a las abejas, usa ropa de color negro y amarillo, él habla muy bajo y su voz es muy fina pero cuando se enoja su voz cambia y se escucha más fuerte, su pelo es negro, liso y no se peina mucho no le gusta hacerlo seguido porque casi nunca sale a ningún lugar, su perfume tiene olor a miel y huele muy rico casi siempre. Tiene que usar mucha crema porque sus manos se secan mucho y eso le molesta cuando saluda a la gente por eso siempre lleva una crema en su mochila.
Un día como cualquier otro, Martín caminaba directo para la escuela, tranquilo, sin ningún problema y solo. Hasta que se encontró con una abeja. Se asustó tanto que la pisó sin darse cuenta que podría ser peligroso y muy riesgoso. Cuando llegó al colegio se encontró con sus amigos y les contó lo que había pasado con la abeja y sus amigos no dijeron nada y sólo se fueron a comprar algo para comer. Cuando volvieron trajeron una botella de agua para cada uno. Martín se levantó de su lugar con la botella en la mano  y les dijo que se iba al baño porque se sentía muy mal y quería lavarse la cara, llegó al baño y se miró la cara y tenía la cara pálida y no sabía lo que le pasaba. Luego de unos minutos tomó un poco de agua hasta que escuchó el ruido de la puerta y vio a sus amigos que lo llamaban. Entonces él les hablaba pero ninguno  lo escuchaba. Hasta que uno de sus amigos dijo:
—Cuidado una abeja —y sacó a sus amigos de ahí corriendo, pero lo que ninguno sabia era que esa abeja era Martín y que ya nada podría volver a ser como antes y que la abeja que había matado Martín lo había pinchado y él no se dio cuenta.



Jóvenes mosquitos
Autor: Agustín Pini

Había una vez en un bosque muy oscuro donde vivía una mosquita, muy curiosa y muy molesta.
Vivía en un árbol oscuro y tenebroso, en un pasillo oscuro. Un día entró un mosquito muy curioso. Estaba explorando el bosque. Tenía sus dudas para entrar porque decía para sus adentros: “Uy cómo hago, tengo miedo”. Y se decidió y entró con los ojos cerrados, cuando entró se chocó con la casa de la mosquita. El árbol oscuro la mosquita. Ella salió con miedo y curiosidad y lo vio que estaba tirado en el piso con un chichón en la cabeza. Cuando la mosquita va a ayudarlo le dice: —¿Estás Bien? ¿Qué andás haciendo por acá, en este bosque tan oscuro?
Y el Mosquito la Miró y le dice: —Nada, estaba explorando un poco y tenía miedo de entrar, así que entré con los ojos cerrados y me choqué con tu casa, se ve.
Y ella Responde: —Sí, esta es mi casa. Está un poco oscura y tenebrosa.
Y él responde: —Ajá, si mirá, te vez muy linda con esos ojos marrones muy bellos.
Y ella le contesta: —Muchas pero muchas gracias, vos también sos lindo. ¿Te puedo hacer una pregunta? Pero decime si no te ofendés.
Él Contesta: —Bueno dale, no, no me ofendo, decime tranquila.
Ella Le contesta: —Bueno te quería decir si te podría dar un beso.
Y él Responde: —Sí, por supuesto que sí.
Se dieron un beso y paso algo muy extrañado. Empezaron a convertirse en humanos.



EL GRILLO
Autor: Lucas Reina

 Un día cualquiera, uno nublado y lluvioso un chico de veintidós años llamado Juan escuchó un grillo afuera, le parecía raro, porque vivía en un departamento en el piso diez, sin patio ni jardín. Él fue hacia el dichoso ruido, que venía de atrás de un armario, movió el armario y allá estaba, pero era gigante, medía un metro y hablaba español y le dijo:
—Hola juan, te conozco y te estaba esperando.
—¿Quién sos, cómo me conocés y cómo sabés hablar?
—Yo soy un grillo y me llamo Stan, siempre te he conocido desde que eras un niño, juan Gonzales y a toda tu familia—, dijo el grillo.
—Entonces conociste a mi padre porque nunca lo conocí—, dijo juan.
—Sí, te contaré todo sobre él ¿quieres?—, dijo el grillo.
 Dudoso juan dijo: —Sí.
—Pero con una condición.
El grillo empieza a desaparecer y convertirse en aire, ese aire respira juan, allí él se desmaya.
Al día siguiente se sintió diferente, fuerte y con hambre pero su comida favorita le parecía horrible. Salió afuera para despejarse y afuera escuchó un delicioso aroma, como la comida que preparaba su madre pero cuando llegó a ese aroma se dio cuenta que proviene de unos bichos, afidoz secos y horribles. Allí Juan entendió todo. Ahora él era el Grillo.
Ese grillo con voz tenebrosa lo había engañado.



Ciempiés
Autora: Killia Ávalos Magno
           
            Una de tantas veces se encontraba en el balcón. Este se  hallaba lleno de polvo pero eso no impedía oler el olor a sangre fresca. Ella estaba sentada en medio del lugar, rodeada de cuerpos humanos desmenuzados, podía sentir que a cada bocado se llenaba más, le dolía hacer esto pero... ¿Qué otra opción tenía? La comida de antes le provocaba nauseas y asco.
Después de cenar refrigeró lo que sobró y se dio un baño relajante, podía sentir el suave contacto del agua recorrer su piel. Cuando por fin durmió volvió a aquel lugar, era un agujero y un ciempiés dijo:
—¿Por qué no aceptas tu naturaleza de una vez por todas?¿No sería mucho más fácil?
Ella respondió: —Si hiciera lo que dices seria como tú ¡COMO TODOS! Y YO... Sigo creyendo en este mundo tan dañado y lleno de crueldad.




Escarabajo sangriento
Autora: Lucero Estigarribia

Había una vez un joven llamado Emilio, que odiaba los escarabajos con todo su corazón, porque cuando era chico agarró uno con su mano y éste lo picó y le dejó la mano ardiendo y doliendo por tres días.
Un día el joven Emilio, se peleó con su madre, salió enfurecido de la casa sin saber que ese era el último día que vería a su madre. Esa misma tarde, luego de estar con amigos, Emilio volvió a su casa. Cuando llegó estaban todas las cosas tiradas en el piso y algunas rotas, buscó a su madre por todas partes y no la encontró hasta que subió a su cuarto. Su madre estaba tirada en el piso y muerta, llamó a la policía lo más rápido que pudo pero ya era demasiado tarde.
Algunos meses después, Emilio se dio cuenta de que la policía no estaba haciendo mucho para encontrar al asesino de su madre, entonces por su parte empezó a investigar. Al cabo de siete semanas logró dar con el asesino de su madre, decidió no contarle a la policía. Emilio no pudo ver la cara del asesino ya que llevaba una máscara. Decidió seguirlo y al ver que el asesino había entrado a un callejón, decidió acercarse para ver quién era. El asesino se dio vuelta y Emilio pudo ver quien era. Se sorprendió tanto que se desmayó. Era su padre el asesino. Su padre lo ayudó a levantarse ya que pensó que era una persona cualquiera. Al tratar de ayudarlo Emilio le clavó un cuchillo en la garganta y el asesino murió instantáneamente.

Emilio empezó a sentirse mal y al cabo de diez minutos de dolor se transformó en un escarabajo.


Alejo Romero, tiene su propio sitio donde está publicando un texto extenso, tal vez se la pueda considerar novela, a continuación adjuntamos el link para que puedas leer un capítulo:


https://www.wattpad.com/785162760-mis-ultimas-razones-para-vivir-un-d%C3%ADa-com%C3%BAn-y





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