domingo, 23 de septiembre de 2018

ES 32 Quilmes 3° B

Este es el 3° B, un grupo con el que compartimos varias experiencias y que me hacen sentir muy cómodo. Ahí van unas cartas escritas para destinatarios imaginarios, un ejercicio que resultó placentero leer, estos son tres ejemplos y espero que me manden los demás compañeros los textos que eligieron para compartir en el blog:



Una carta imaginaria
Autor: Ramiro Ríos

Lunes 4 de junio de 2018
Estimado amigo Toison:
            Ayer por la madrugada, tipo 4 AM, volvimos a pasar nuevamente un rato juntos, riendo de cosas nuestras y haciendo de la vida, mejor dicho, esta vida pasajera...
            Pero de nuevo regresé, y otra vez, de repente, porque claro, ya era de día, es en ese feo momento en donde el sueño se va con vos. Pero el otro se quedó en mi mente y así se convierte en recuerdo.
            Muchas veces me dicen que sueñe que ellos se hacen realidad, por eso cuando vuelvo a dormirme sueño en que algún día despertar y que vos seas real y así poder disfrutar como algo real.



Segunda carta imaginaria
Autora: Magalí Ramos

4 de junio de 2018
Querido Drrifran:
            Quiero que sepas que existe alguien, en algún lugar, que quiere que sepas todo lo que siente por vos. Alguien que se tomó su tiempo de escribir esta carta sólo para expresar sus sentimientos.
            Espero que te encuentres bien... Paso a contarte sobre mí. Mi nombre es Magalí, mi edad quince años, soy una persona entusiasta, pero tengo mis días, malos y buenos como cualquier otra persona.
            Supongo que la curiosidad invade tu mente, soy alguien que cuando te ve, se siente tan afortunada de conocerte. Sé que esta no es manera de decirte las cosas, pero si lo hago, es nada más que por mi vergüenza, espero que lo entiendas... Sueño con que algún día pueda ser realidad todo lo que alguna vez imaginé, mi vida junto a vos. No sé, no tengo muchas esperanzas, lo que sí sé, es que te quiero más que a todo.



Tercera carta imaginaria
Autor: Edgardo Corvalán

Querido O.k.
            Lamentablemente nunca te pude conocer pero siempre hablaban de vos. Te fuiste antes de que te conociera. Por lo que me dicen, yo hablaba con vos... Pero un día, en Nochebuena te fuiste y nunca más te vi.
            Me hubiese encantado pasar una tarde contigo pero nunca se pudo... Espero que estés bien, donde quieras que estés. Saludos.
Atentamente E. C.



Van llegando más trabajos. Dylan hace punta con el mundo de lo fantástico, ¿realidad? ¿qué es la realidad? ¿será un sueño como plantea Calderón? ¿un sueño donde soñamos nuestros actos? ¿seremos soñados por una mente a la que rezamos para que no despierte, como dice Borges? Lo concreto es que nuestra vida es apenas un suspiro en la historia del universo. Que nuestros actos son una millonésima de segundo en la trayectoria de la humanidad, ¿tan insignificante podemos ser? En lo sobrenatural habitan nuestras preocupaciones, nuestras ansiedades, nuestras frustraciones, nuestros miedos, los misterios de la vida no resueltos todavía, lo que la ciencia no puede resolver aún, la literatura lo transforma en palabras. Adelante, pasen y vean:



Nada es lo que parece
Autor: Dylan Mamani

            Hoy me desperté a las 14:00, después de almorzar me fui a acostar y a ver Netflix porque tenía más frío que un hielo, mientras miraba Netflix me quedé dormido hasta las 20:45, luego cenamos y me vi una película con mi mamá que duró hasta la 1:30, luego jugamos Fronite con Seba y Meza hasta las 4:00 de la mañana pero no me había dormido a esa hora porque empecé a escuchar ruidos muy extraños en el patio de mi casa, como portazos, mi perro que ladraba mucho y aparte había visto una sombra. A las seis de la mañana me pude dormir un rato. A las 12 me desperté, fui al patio y vi que la sombra era un pedazo de rama que se había enganchado en el paredón, los portazos era el viento que la cerraba muy fuerte, luego me empecé a reír porque me había hecho la película de terror.
            Así que me dirigí hacia mi cuarto, escucho un ruido fuerte y por eso fui hacia la cocina y veo que un vaso, que los pedazos de vidrio de un vaso estaban por todo el piso y me puse a pensar que era raro que se haya caído un vaso porque yo estaba solo en la casa. En ese momento escucho unos pasos atrás mío y una respiración en mi cuello... Cuando parpadeo estaba en el piso, junto a los pedazos de vaso y lleno de sangre y a mi familia llorando al lado mío. Fue mi último parpadeo ya no pude abrir los ojos.   


Discusión sobre literatura fantástica

Todo comenzó a desarrollarse en el ámbito de lo cotidiano, yo intentando explicar las posibilidades de lo fantástico, sus diferencias con el realismo donde no hay elemento sobrenatural y su diferencia con lo maravilloso donde lo sobrenatural abunda y es tomado con naturalidad y como parte de la realidad dentro de la lógica del cuento.
Yo decía en clase que lo fantástico presenta una posibilidad clásica: una marco realista, tiempo y espacio real, cuanto más real le parezca al lector, cuanto mejor reconozca ese marco, mayor impacto causará la irrupción del elemento sobrenatural. La fórmula sería —marco realista + elemento sobrenatural que al finalizar el relato queda latente.
Estoy intentando hacer memoria. Creo que mencioné que se pueden distinguir al menos dos posibilidades más, relacionadas con el mundo de lo onírico, relacionadas tal vez, con el Surrealismo. Recuerdo que dije que si lo que distingue al género fantástico es la incertidumbre en el lector estas dos variantes formarían parte del género aunque no tengan un elemento sobrenatural decididamente. Y dispuse ejemplos y recuerdo que los ejemplos no conformaban del todo a una de las alumnas.
Yo había pronunciado la palabra “raro” y a ella no terminaba de conformarle ese término y comenzó un debate interesante y pronto varios alumnos estaban de acuerdo con ella y discutían con mi explicación, algo que me encanta que suceda, habla muy bien de este grupo que mira críticamente los dichos del profesor. Yo te pido disculpas lector porque no puedo recordar muchos detalles, te los debo, porque me encontraba en éxtasis con la situación, me hubiera gustado tener una grabación del momento para guardarlo y verla en momentos de melancolía o de angustia o de frustración, porque para mí esta situación es un claro triunfo del sistema educativo, generar un alumno crítico y que se atreve a disentir con el profesor.
El caso que yo intentaba explicar, el segundo de los casos era la descontextualización, su fórmula: —situaciones realistas + algo en el ambiente del relato está en un lugar impensado— también: —situaciones relistas + algo que ocurre en una temporalidad extraña—. Aunque no haya un elemento sobrenatural concreto, aparece una situación que no corresponde al marco y ahí pronuncié la palabra en cuestión: “situación rara”, di un ejemplo que era el siguiente: “El narrador está describiendo una situación escolar, reconocemos en todo momento la escuela y cuando ingresan personajes a un aula, dentro de la misma hay un mostrador de carnicería, se escucha la máquina de picar carne y vemos la sangre y la carne sobre el mostrador”. Yo decía que en el caso no tenemos un elemento sobrenatural, todo es realista: carne, sangre, mostrador, escuela, todos los elementos pertenecen a la realidad, sin embargo algunos elementos están fuera de contexto y si no se encuentra explicación, generará en el lector asombro, incertidumbre, le parecerá una rareza. La alumna y algunos compañeros que se sumaron después no estaban convencidos, me decían que era real, y discutían mi concepto de rareza.
Intento con otro ejemplo, para explicar el tercero de los casos, que es pariente del anterior, su fórmula: —marco y todo realista + un personaje que actúa de una manera incoherente a la situación—. No hay un elemento sobrenatural pero lo extraño está en la actitud de un personaje, por ejemplo: “una situación cotidiana, alguien esperando el colectivo, viene el transporte, lo para, y cuando sube el chofer es ciego”, no hay elemento sobrenatural, todo es real, ciegos existen, colectivos existen, lo que es “raro” que un ciego maneje un colectivo. El descontento de la alumna seguía, ya no me discutía abiertamente pero en su rostro estaba el descontento, yo los provoqué usando la palabra y me recriminaron, que hay autos automáticos, que ya se inventó un auto que bla, bla, bla... yo insistía con que por ahora no es posible y que cualquier relato que plantea esta situación en que un personaje actúa de una manera totalmente inesperada y genera desconcierto será “raro” para el lector, provocará incertidumbre, será fantástico y en apariencia se impuso la supuesta autoridad del docente.
            La vida nos da sorpresas...
Propuse una actividad para ver empíricamente distintos resultados y cuando leo los trabajos me encuentro con uno que pertenecía a la alumna que había iniciado el debate. En el margen había hecho una flecha desde un sector de las consignas que yo había dado, en la consigna decía algo como “irrumpe un elemento que empieza a parecer raro para el personaje”, la flecha salía desde allí y se dirigía al margen donde la alumna había escrito: “¿qué es la normalidad?”. ¡Qué alegría! Cómo me gustaría que ustedes puedan sentir la satisfacción que me produjo a mí ese margen.
            Esta fue la anécdota, y como al releer veo que casi estuvimos reflexionando sobre el relato fantástico me gustaría agregar una cuestión más. En el lenguaje se plantean situaciones que sin duda su literalidad se relaciona con lo fantástico aunque no lo son, más bien son simbólicas. Recursos como metáforas, personificaciones, hipérboles, etc. se plantean de manera maravillosa o fantástica pero si el lector advierte que se trata de un símbolo, si se da cuenta que es una forma de decir sin decir, una forma coqueta de decir, entonces no se trata de un elemento sobrenatural, esto es una obviedad pero nos será útil tenerlo en cuenta para detectar otras cosas después. Por ejemplo si en una fábula, un conejo está personificado, porque habla o hace un pozo con una pala, allí tenemos un elemento sobrenatural, la personificación esa es un elemento sobrenatural y seguramente pertenecerá a lo maravilloso. Sin embargo, si en un relato el narrador usa la expresión: “miraba a su madre a los ojos mientras la luna cabalgaba en el horizonte”, allí el lector comprenderá inmediatamente que el narrador nos está diciendo que es de noche, que está despejada y que la mirada ocurre cuando la luna aparece en el horizonte, por eso, porque se da cuenta que es un arte del lenguaje que no está ocurriendo no se genera asombro ni incertidumbre. A continuación, algunos trabajos:



Abrazos
Autora: Candela Ballesteros

Me paré al lado de Cristian esperando que diga una palabra, saber que está presente, que está vivo. Pero no habló. Mari dijo que necesito abrazos, tiene razón pensé, y le dije que no. Ari se paró al lado mío, miramos a los profes por la ventana y nos reímos. Uno de los profes también se rio, gracias por sonreír pensé. Fui al baño. Imaginé un diálogo con el profe, le decía que hable con Cristian porque yo no sé cómo hacerlo. No tengo calor, no tengo frío, pero me transpiran las manos. Conté algo gracioso que me pasó ayer a las chicas, todas nos reímos. Todos necesitamos abrazos...
Se comunicó en un momento, sólo para decirle a Ari que no le hable. No quiero molestar.
Entré al salón y me senté en mi lugar. El profesor tardaba en llegar. Miré a mí alrededor y todos me estaban observando, pero no eran mis compañeros, eran otros chicos que no conocía. Y me decían Profe. Pensé que me había confundido de salón, después que estaba soñando, que tal vez estaba confundida y no reconocía a mis compañeros. No sé qué pasa.

Cuando reaccioné empecé a buscar al Profesor y no estaba, estaba la preceptora, haciéndome reaccionar y preguntando a los chicos: —¿Qué le pasó a la profesora?



En el texto que sigue aparece algo sin que sea parte de una consigna, que Gonzalo aplica tal vez sin proponérselo. Si prestás atención al uso verbal te darás cuenta que a pesar de estar la narración situada en un pretérito, ya ocurrieron los hechos que se narran, cuando se presenta el conflicto, que podría tratarse de algo inexplicable, sobrenatural, la narración está en presente: “veo algo escrito en la pared” “Me pongo a hacer la tarea y siento una sombra”, esta utilización verbal es importantísima para generar el suspenso que logra el relato.


Los sentidos
Autor: Gonzalo Ayala

            Sonó el timbre del recreo a las 10:40. Me levanté y salí. Me ubiqué en la pared de la cocina. Al rato llegó el Pelado haciéndose el piola y lo tuve que fajar. Me voy al baño y me cruzo a unos compas, me quedo charlando y olvidé que me estaba meando, entro al baño y veo a uno en el megitorio tengo que esperar y me imagino a Meza acariciando el megitorio y me reí solo. Volví al lugar donde estaban los pibes de mi salón. Meza se le hizo el malo a Dylan pero era joda. Pasa Mari gritándole no sé a quién y suena el timbre.
            Al entrar al salón veo algo escrito en la pared que decía: “te estoy observando”. No me pareció nada fuera de lo normal, así que no le di importancia. Me pongo a hacer la tarea y siento una sombra que pasa a mi lado. Pero no era cualquier sombra y sentí escalofríos, se me paralizó el brazo derecho, no lo podía mover ni siquiera para escribir. Al rato se me pasa, sigo haciendo la tarea y escucho una voz, no entendí lo que dijo pero era muy raro que ese sonido no se parecía a la voz de ninguno de mis compañeros. Me pongo los auriculares y me pongo a escuchar música para despejarme un poco. De pronto se me corta la música y se me apaga el celular, lo quiero encender pero no hay caso. Alguien me toca el hombro, miro hacia atrás y no había nadie. Ya no estaba tranquilo. No sé por qué, como que no quería estar ahí, pero a la vez quería averiguar qué me pasaba. Me puse a pensar, dejé la lapicera como sin importarme la tarea.

            Mi mente inquieta, se paralizan mis sentidos, me desenfoco de mi espacio, el miedo y la ansiedad me controla. Me colmo y recuerdo esa palabra escrita en la pared, asomo mi cabeza con disimulo y observo que ya no está, siento que algo se desprende de mí, mi cuerpo se alivia, vuelvo a tener el control sobre mi mente, me calmo, respiro y me tranquilizo. Ya todo ha pasado. Mi curiosidad por saber qué es lo que me pasó se aferra a mí sin ningún sentido.


Aquí tenemos un texto en el que se muestra la escuela tal como es, tener una puerta, la desmesura del saquen una hoja, un saludo que nadie responde. Precisamente sobre esto último, amigos lectores, si miran atentamente este relato nos presenta una gran reflexión al respecto.


Existencias
Autora: Ariana Quintana

            En el recreo de diez minutos, pasaron muchas cosas. Me paré, corrí la mesa, salí. Agarré de la mano a una amiga de quinto A, la mano suave como seda. Nos miramos y en el momento pensé que yo quería ir al baño. Entonces le digo si me acompaña y ella responde: “No, ah... re”, y en ese momento salta Candela y me dice: “Vamos, yo también quiero ir”. Vamos al baño, primero entro yo mientras que ella me sostenía la puerta, luego entra ella y yo sostenía la puerta. De repente viene una chica de primero y nos saluda, yo pienso en el momento ¿quién es? Porque no la conocía. Nos dice: “Qué hacen”. No le contestamos y nos vamos. La chica era alta, tenía braquets y una colita llamativa en el pelo. Después salimos y terminó el recreo.

            Entro al salón, me apoyo en el escritorio del Profe, entra la Prece y nos dice que el profesor se tuvo que ir por asuntos delicados. La Prece se retira. En un abrir y cerrar de ojos, el Profe está sentado en el escritorio y dice: “Saquen una hoja, hay evaluación”. ¿Habré soñado? De costumbre me duermo en clase, capaz que el profesor nunca se fue y siempre estuvo ahí, tal vez nunca llegué a la escuela y es un sueño. Intenté muchas cosas: le hablé a Sofía, levantaba la mano, grité, nadie me respondía como si no existiera. Escucho que hablan con el Profe sobre mi muerte.



Un texto en el que la descripción detallada de la realidad puede ser sugestiva. Una descripción es una pausa en el relato, una pausa prolongada genera suspenso y el suspenso es tierra fértil para las sugestiones, observemos:


Recreos
Autor: Ramiro Ríos

            Me encontraba sentado fuera de foco, pensativo, casi por dormirme, sonó el timbre, abro los ojos, miro a mis compañeros saliendo. Cierro los ojos nuevamente, los vuelvo a abrir y veo que está mi compañero hablando con el Profe. Salgo y veo que se están tirando bollos de papel y algunos hablando normalmente. Me di cuenta que no estaba G, ni el otro,  M. Así que me fui a buscarlos al segundo patio, los encontré y justo me saludaron dos excompañeros del año pasado. Con ellos caminamos al otro patio y nos empezamos a reír porque nos acordábamos cosas del pasado. Luego terminó el recreo y cuando estaba por entrar al salón, M me quiere apurar para que entre pero me río y le tiro un tapitazo en la cara y entro riendo.
            En ese momento, las luces se apagan, cortinas se cierran. Mi cuerpo paralizado, mis ojos despiertos, atentos, mis labios cerrados, mi mandíbula apretada, mis manos temblando, mi corazón pausado, mi alma sin aire, mis piernas firmes, mi mente en la nada. De pronto parpadeo, reacciono, sólo un shock, un escalofrío recorre mis venas y mis venas recorren de miedo mi cuerpo sin aliento y mi aliento sin vida.
            Luego las cortinas abiertas y la luz encendida. Miro al pizarrón y decía: “Afuera está la respuesta”. Salgo.

            Dos días después me entero que hace muchos años había fallecido en la escuela un alumno que se sentaba en mi lugar, había muerto en esa fecha.


A continuación hicimos un cruce entre algún ser mitológico argentino quien debía narrar este encuentro, al trtarse de una narración en primera persona hay que proyectar nuestro yo al del personaje ¿qué y cómo piensa? ¿qué y cómo siente? ¿por qué actúa de esa forma? El encuentro se realizaba con el meticuloso Montresor, el personaje asesino de "El barril de Amontillado" creado por la imaginación patológica de Poe. Al tener que dialogar con el narrador mítico, también nos debemos poner en el yo del asesino para justificar, pedir perdón, piedad, etcétera. Una búsqueda en los yoes posibles.


El Pompero de Argentina
Autor: Piedrabuena Enzo

Un día como este, la luna iluminaba todo mi campo, mi ciudad, mis animales. Yo cuidando toda la naturaleza. No busco el mal, yo no mato por matar, no se metan conmigo y yo no me meteré con ustedes, no me llamen ni lastimen mi naturaleza, déjenla que ella siga cantando, todo lo que toco cobra vida, si me pides favores te los cumpliré pero si no mantienes los favores te atormentaré y te mataré lentamente.
Comparado con las personas soy pequeño pero eso no me detiene a asesinarte.
—Hey tú, Shhh Ven.
Montresor: —Hola.
Pompero: —Matas. Emborrachas. ¿Qué más?
Montresor: —Yo no he hecho nada, lo juro.
Pompero: —Te veo todos los días, día y noche. Mientras duermes y comes. Hasta aquí llego tu vida JA JA JA JA JA. ¿Esta gente es muy buena no? ¿Nunca le haría el mal a nadie no? Yo no mato personas por matar, solo las libero de su miseria. Soy inmortal pero nadie se anima a confrontarme, solo salen corriendo, acá en Argentina te tiran piedras y ya estoy cansado de esto, guardo mucho rencor dentro de mí, puedo llegar a perdonar a algunas personas pero solo en casos especiales. Mi noche terminó por hoy, me voy a dormir, este es mi día a día.
Estoy cansado de ser un arma para todos, y a veces me pongo a pensar: “alguien se pondrá en mi lugar, cuidará como yo cuido mi selva.” Ese es mi único deseo, que alguien se ponga en mi lugar, al menos una vez y que sienta lo mismo que siento yo.

El mito del Pompero
Autor: Edgardo Corvalan

Todos me dicen que soy un monstruo pero nadie sabe qué soy con exactitud. Puedo ser bueno o malo nadie lo sabe. A veces pienso que en este lugar debe haber paz y tranquilidad, debe haber armonía, también pienso que la gente hace daño a la naturaleza que la lastima mucho y eso me hace enojar, soy bastante bajo comparado a la gente de este lugar, es bastante lindo, tiene flores, árboles, un rio, escucho los animales y el rio y me tranquiliza, puedo sentir y tocar los árboles, la naturaleza, de noche veo cabalgar a la luna en el horizonte.
Mi comportamiento se debe a que la gente es muy cruel, algunos me pueden ver ya que me llaman para ayudarlos con su ganado y huertos, llevo algo en la cabeza hecho de paja, un árbol es igual que yo se queda quieto y espera, espera y espera mucho. Hoy vi un hombre alto, con bigote, un traje arreglado y sé que hizo algo malo y lo presiento, me tengo que encargar de él... Lo voy a matar, bueno matar no, liberar de su prisión corpórea.
Puedo hablar con los animales y me dijeron que hizo algo malo, yo lo sabía.
Pompero: —Pajarito, qué hizo este.
Pajarito: —Mató a alguien, lo encerró.
Pompero: —Gracias amigo mío.
Pajarito: —De Nada Pompero.

Una madre espiritual
Autora: Candela Ballesteros

Bajo el húmedo escudo de salitre yacía muerto a consecuencia de su venganza.
Esto me hacía estremecer, como si de la peor imagen posible se tratara, cuando con cada sollozo de angustia también salía su vida. Ambos nos quedamos esperando la próxima respiración.
Montresor: —Debió haber meditado antes de insultarme de tal manera…
Cuñá: —Vos debías pensar menos en eso…
Montresor: —Con cada ladrillo que iba colocando en la pared, quedaba en mí la esperanza de su arrepentimiento. Las cadenas que apresaban a Fortunato ya no sonaban, porque ahora ya no se movía, no luchaba más, estaba muerto. 
Cuñá: —Queriendo confirmarlo, o incluso arrepentirte, gritaste su nombre dos veces, solo el silencio te respondía. Vi a Fortunato confundido aún en la pobre agonía de su muerte. “El pie aplasta a una serpiente rampante, cuyos dientes se clavan en el talón” esto decías la última vez que hablaste con él…
Montresor: —Nunca sospechó…

Cuñá: —Soy la madre espiritual de todos los humanos. Mataste a un hijo mío, pero no me vengaré, porque estaría matando a otro de mis hijos, y esto me genera aún más angustia.   

miércoles, 19 de septiembre de 2018

T 5 Barrio Luz de Berazategui 1° 4°

Este es el primero cuarta de la técnica cinco. Un grupo de jóvenes con el que tengo el agrado de compartir el aula, estas son algunas de las producciones que realizan en el marco de nuestra materia. No tengo más que agradecimiento con ellos, porque me permiten participar de sus experiencias, preocupaciones e imaginación en clase y ahora con ustedes en el blog.

En bolas
Autor: Germán Cabral

Son las 17, faltan cinco minutos y mi perro endemoniado ladra como un loco, sin parar. Me despierto con el ladrido, me levanto, me doy cuenta que estoy en bolas y busco mi short, cuando abro mi ropero veo que sale a un bar.
Meto la cabeza en el ropero. Ahí estaba Germán cantando un rap con Pablo. Entré corriendo para saludarlos y ahí veo a una piba que hace rato estaba esperando la oportunidad de hablarle. Me acerco a la chica y: “Sos...”. Y no pude terminar de hablar porque se reía. Ahí, en ese momento, me di cuenta que estaba desnudo y que todos se reían de mí.


Día de pesca
Autor: Germán Cabral

            Estoy en el río de Hudson pescando, es un clima muy soleado, mucho sol y hay un ambiente muy lindo con muchos árboles, pasto bien verde y un barrio muy decorado. En ese momento en el que estaba pescando pensé que iba a agarrar un pez enorme y que mi mamá se va a poner contenta igual que mi viejo y estaba feliz.
            Ahí veo que se acerca un bicho horrible con muchas cicatrices y dos ojos blancos y con las dos aletas mordidas, lastimadas, no tiene nada de pelo y tiene dientes muy filosos. Hace ruidos extraños y la gente grita desesperada, todos comienzan a huir. El bicho se me está subiendo arriba, tiene un olor espantoso y estoy tratando de quitármelo de encima. El bicho se parece a mi suegra y me está meando. No puedo sacarlo y me está tratando de morder, veo una rama, la voy a agarrar. Le pego con la rama y lo mando devuelta al río y se va por suerte. Me quedo solo intentando reponerme.
            Al rato cae mi hermano, me empuja, se quiere meter al río y yo diciendo que no se meta y él me dice:
            ---¿Por qué no?
            Yo le estoy contando lo que me acababa de pasar con el bicho, le cuento que era horrible, y que lo mandé de un palazo al río. No entiendo por qué todos se ríen. Mi hermano me está diciendo que no diga pavadas. Yo me estoy enfadando con ellos:
---Ya fue, no me creas, me voy antes que vuelva.


Un día nuestro salón apareció decorado con láminas de los elementos de nuestro sistema solar, estaban casi todos los planetas y las láminas estaban muy completas. Hablamos un rato, leímos las láminas y opinábamos con la información que manejábamos al respecto, aparecieron historias que circulan por los medios que no sé si no serán mitos, como una ciencia ficción mítica. Hablamos sobre las características de la Ciencia Ficción, tratando de deducir qué es ciencia, qué es tecnología, qué es un método, una hipótesis y una demostración. Aprovechando que en nuestra materia estábamos viendo tipos textuales, la descripción, emprendimos los siguientes viajes imaginarios.



Júpiter
Autora: Caterina Bianchi

            Llegué a Júpiter, nosotros pensábamos que tenía nueve lunas pero acabamos de informar que tiene doce. Me sorprendí porque había un río, el agua parecía sucia. Después seguí caminando y encontré una planta chiquita, también vi un huevo grande, me quedé pensando si no habría un bicho por ahí. Seguí caminando observando cuando escucho un sonido. No vi nada y seguí caminando, al rato vuelvo a escuchar el sonido que se parecía a una voz. Era una voz pero no entendía lo que decía. Había un olor feo, olor a algo que estaba podrido. Sigo adelante y veo a un bicho que se parecía a un gato, estaba caminando lentamente y a lo lejos veo algo, me acerqué de a poquito y había otro bicho. Me escondí detrás de una roca grande. El bicho escupió un huevo, se parecía al huevo que había visto antes. Me asomé para ver y había otro bicho, estaban hablando pero era un idioma raro, no entendía nada, después salí corriendo, no sé por qué. Se me trabó el pie en una rama, los bichos me estaban mirando y empezaron a acercarse. Yo asustada seguí tironeando el pie, pero estaba cada vez más atascado. Cerré los ojos bien fuerte pensando en lo que me harían.
            Temblando y a punto de gritar veo que me ayudaban a sacar el pie atorado en la rama. Les dije gracias, nunca supe si me entendieron.

Neptuno
Autora: Priscila Fernández

            Cuando llegué vi que había agua, plantas frutales, con racimos parecidos a las uvas, otras similares a las mandarinas, naranjas y manzanas, pensaba si serían comestibles. Luego de un árbol grande, con un tronco como una montaña, tuve que caminar mucho para llegar del otro lado. Allí apareció una casa grande, de color rosa, había estacionado un auto negro y un perro. Atrás se veía un circo muy, pero muy grande. Se escuchaba música y ladridos. Escuchaba mucho ruido y el olor era extraño. El perro estaba enamorado de una silla y la casa de Neptuno era muy parecida a la mía. Apareció un animal raro, tenía tres patas y dos manos, era verde y tenía tres ojos, la nariz y la boca eran como la de los humanos.
            Escuché por el interlocutor una conversación de mis compañeros, se iban a ir y me iban a dejar sola. Cuando quise correr vino un bicho y me empezó a perseguir, yo me caí, me doblé el tobillo, no podía caminar tuve que sacar el arma y le disparé al bicho. Quedé tirada, si alguien escucha, estoy acá.


Venus
Autor: Tomás Orue

            Viajo a Venus y veo la Luna y hay agujeros, llegamos y hay unos lugares que ya había visto, parecen de Argentina. Hay personas y ese olor a neumáticos... Y a esas personas yo las conozco y sé quiénes son.
Era mi familia que había venido en otra nave y en el camino habían encontrado un animalito simpático y lo habían agarrado de mascota, se parece a un perro, Marcianito le habían puesto: ---Marcianito... Marcianito---, ni movía la cola, ni las orejas, ni olfateaba, me miraba como un humano.
            Al despertar Marcianito nos estaba atacando, nos destruye toda la nave con un rayo láser, no lo pudimos frenar, luego se escapó. Ahora anda suelto por Venus y yo me tengo que quedar en este planeta.


Un informe
Autora: Nicole Arguello

            Las abuelas se hacen cargo de los chicos, la abuela es la mamá de la que está presa, y ahora cuida a los chicos.
            Una foto: los nenes con su abuela, están bien vestidos, se ríen con la boca pero los ojos no se ríen.
            Los vecinos cuentan que la madre salía a la noche, que entraba gente cada cinco minutos, era todos los días bondi. A una señora le preguntamos y dijo que sí, que era verdad que fumaban, tomaban, que tenían que aguantar los gritos, que una vez a sus hijos los agarraron a las piñas. Otro de los vecinos nos contó que ahora los nenes están con la abuela y fuimos a ver a la abuela para ver si los nenes estaban bien.
La abuela estaba mal por la hija, nos contó que se la llevaron por consumir y tomar y por robar. Los policías la allanaron también a ella porque en la casa de su hija encontraron plata, cocaína y armas.




El juego

Autor: Jonathan Rodríguez



            Después que terminó me fui a caminar por ahí y me fui a jugar otro partido y de ahí me fui al cielo y me curé las manos, no podía quedarme y empecé a ver desde el cielo a mi equipo jugar con el arquero que estaba lesionado, se quebró la mano otra vez. Ahí aparecí yo y jugamos y de ahí pasábamos de ronda. Jugamos contra otro equipo ¡que mamita! y se nos complicó y perdimos y le pedimos la revancha y empatamos, fuimos a penales, lo ganamos.

Pasamos con otro equipo y yo me estaba muriendo, estaba muy lastimado, hice lo que pude, empatamos y ahí me morí. Se quedaron sin arquero para los penales y nos ganaron. Se terminó la pelota y desaparecieron todos los jugadores... Todos mis amigos, con los que yo jugaba al futbol, desaparecieron  del todo, uno murió, otro se juntó con una chica y tuvieron mellizos, otro llegó a primera y no lo volvió nunca, a los otros no los vi más.



Los trabajos que siguen fueron realizados a partir del estudio de un ser mitológico llamado: “Negritos del agua”, su historia es conocida entre los pobladores de Misiones, Formosa, sur de Brasil y Paraguay.




Negritos del agua
Autora: Caterina Bianchi

            Yo vivo en una laguna, mis manos y mis pies tienen membranas y tengo un solo ojo. Andamos en grupos, en las siestas ardientes ahogamos a los niños que se acercan al lago y a los hombres que pasan en canoa por las noches de luna llena.
            La laguna está sucia, hay pasto y allí se ven las sobras de unos niños muertos, también de algunos de los hombres muertos y sus canoas. Escuché la voz de uno de los niños y en una noche de luna llena escuché a un hombre y después vi un hombre parecido a mí, cuando se acercó era uno de los nuestros. Hay veces que me siento triste porque cuando yo veo a los hombres me dan ganas de ser como ellos, tener dos ojos, manos con dedos y salir y dejar de sumergirme bajo el agua, me gustaría ser como un humano cualquiera, salir, caminar.
            Nosotros los ahogamos porque necesitamos comer aunque a mí me da tristeza hacerlo, necesitamos comer.



Negritos del agua
Autora: Sasha de Marco

            Soy una nena negrita del agua, tengo pelo, soy enana, tengo manos de rana y pies de caballo. Los de mi tribu sólo tenemos un ojo, en la frente.
            Estoy en Corrientes, hay un río con palmeras, hay arena y piedras, se escuchan los pajaritos cantar y el ruido del río. Puedo ver el agua y el amanecer sobre ella, toco la arena serena, hay una nena igual a mí.
            Estoy alegre porque estoy en donde siempre soñé. Me gustaría salir a conocer, ir a comer helado, poder ir a comprar.
            Ahogué a los niños porque eran infumables y al marinero porque era celoso, lo escuché hablando con el capitán, amenazándolo, pensó cualquier cosa y yo sentí mucha pena que el marinero se enojara. Entonces me levanté para explicarle al marinero porque yo estaba enamorada del capitán desde siempre. Cuando el capitán me vio yo quedé frente a él por primera vez, no me dio una oportunidad de decir nada, me dijo “qué bicho tan feo”. Me hizo sentir muy mal, quedé enojada para siempre y desde ese día no puedo ver a ningún marinero porque me hace acordar, y cuando veo uno lo único que quiero es ahogarlo.


Negritos del agua
Autor: Tomás Orue

            Soy el negro que mató a los niños ahogándolos y a los marineros, no fue un accidente como decían algunos, fui yo y los mato porque molestan y los niños son muy pesados. Cuando salgo del agua siento aroma feo, la arena mojada y mi ropa empapada de sol, los niños tiran piedras a mi laguna y al salir me da hambre de ranas. Los marineros me hacen enojar porque pescan a mis amigos y no se conforman con uno o dos, usan redes y llevan más de lo que necesitan, yo los mato por venganza. Quisiera por fin salir y no matar a nadie, quisiera hablar con la gente y que me acepten, que dejen de matar a mis amigos peces. Yo no dejo de pensar en que no me aceptarían por ser como soy, y vestirme como me visto.



Negritos del agua
Autora: Belén Díaz

            Soy una niña Negrita del agua, no tengo pelos, mis manos y pies de pato me permiten nadar, soy enana. Estoy en mi laguna, hay agua, hay arena, hay tierra, hay palmeras, hay piedras, escucho a los pájaros, a las palomas, a los patos, a veces a un ñandú. Puedo agarrar cocos y bananas. Hay una nenita igual a mí, tiene pies y manos de pato, no tiene pelos y también es negrita y enanita.
            Estoy triste porque quiero conocer a mi familia. Pienso en meterme a la laguna, quiero ser alta, me gustaría conocer a mi familia, ser como otros niños. ¿Por qué me pasó esto?

            Ahogo a los niños que se acercan porque se quieren meter en mi laguna y eso no me gusta porque ensucian todo, y a los marineros los ahogo porque con sus canoas me llenan de barro el agua.

Versiones de nuestra época



La piedra de hacer sopa de nuestro tiempo
Interpretación libre del cuento tradicional belga acomodado sabiamente por Agustín a las problemáticas de nuestros días.
Autor: Agustín Silvelberg


            Era un día en España, en el año 2004, en un pueblo, un cazador tenía una piedra para hacer sopa y le miente a la gente diciendo que tiene una piedra para comer porque tenía hambre. Miente sigilosamente pero la mentira era para conseguir el trabajo en equipo, para que se den cuenta de que entre todos juntos pueden hacer algo grande. ¿El pueblo no le quería dar sopa al cazador porque estaba sucio? ¿A la gente no le agradaba? Y se fue con hambre el pobre cazador y el tipo que venía de la guerra dijo que iba al baño pero en realidad fue a llevarle comida al cazador que estaba triste en el fondo.



Adán y Eva de la ciudad
Autora: Sasha De Marco
Interpretación libre del relato bíblico, a la manera de Mark Twain esta pareja mítica nos muestra nuestro modo de vida

            Soy Eva y mi marido se llama Adán y odia lavar los pisos y nunca lo quiere hacer porque es un nenito mimado, siempre me caga y los termino lavando yo.
            —Adán, andá a comprar nene.
            —No tengo ganas amor.
            —Andá a comprar ya. Porque no comés.
            —Bueno, ahora voy.
            —Bueno, más te vale que vayas.

            Adán tiene los ojos marrones, está marcado, tiene pecas, es lindo, usa un short negro y rojo, una remera blanca y zapatillas rojas. Es refrío, es bipolar y tiene muchas pecas. Escucho cuando me grita o cuando pelea con un pibe, pero cuando canta... Me da abrazos, me toca el hombro, Adán se parece mucho a mi hermano y es igual a mi tío.

Noticias apócrifas

Realizadas a partir del estudio de algunos seres mitológicos y leyendas.


Tres muertos y un sobreviviente
MUJER VESTIDA DE BLANCO

Por Caterina Bianchi
Se dice que una mujer vestida de blanco apareció en un cementerio

Encontraron tres guardias muertos en el cementerio de Ezpeleta ubicado en Laguarda y Mitre de esta ciudad. Los cuerpos fueron encontrados por otro guardia. Dice que cuando estaba mirando las cámaras de seguridad vio pasar a una mujer vestida de blanco, el sobreviviente dijo que comenzaron a seguirla, que la persiguieron porque era muy bella y cuando la tenían cerca miraron hacia abajo y la muchacha no tenía pies, se asustaron e intentaron salir corriendo pero estaban paralizados. Sólo él pudo reaccionar y correr, sus compañeros quedaron allí con esa cosa. Los cuerpos serán velados cuando termine la autopsia.



 El Charlín
Aparece el Pombero
EL POMBERO EN BUSCA DE VENGANZA

Por Tomás Orué
El famoso Pombero aparece en busca de venganza


Apareció en los bosques de Misiones, dicen los pobladores que buscando venganza a causa de deudas impagas por los favores recibidos. El señor Jorge vio cómo el enano le cortaba las piernas a un vecino que pasaba caminando, Jorge dice que escucho lo que le decía, porque no le había pagado al Pombero por su favor. Otro señor que vive en la otra esquina también afirma que vio al enano que le cortó todo el cuerpo a la víctima y luego se fue por el bosque. 



Los trabajos que siguen fueron realizados a partir de un cuadro comparativo que realizaban los alumnos en Naturales, con información sobre seres vertebrados e invertebrados. La consigna de Lengua proponía la elección de una especie del cuadro y detectar su característica específica, la que lo diferenciaba del resto de las especies y luego inventar una historia que explique cómo adquiere la especie dicha característica, en la explicación tenía que haber una transformación. Hermoso resultado, a continuación algunos ejemplos:




 El Equinodermo
Autor: Germán Cabral

            Cuenta la leyenda que los indios siempre se preguntaron ¿por qué las estrellas están en el aire y no acá en la ciudad? Y ahí un indio tuvo la idea de armar de nuevo sus arcos para tirar sus grandes flechas. Ellos tenían una gran puntería y hace mucho tiempo que no usaban sus flechas. Entonces las comenzaron a armar y cuando terminaron de construirlas comenzaron a practicar un rato. Después de haber practicado ya empezaron a tirarle a las estrellas. Pudieron bajar una y vieron que se apagaba la estrella poco a poco porque estaban acostumbradas a estar en el aire y entonces los indios no sabían eso. Entonces empezaron a bajar muchas pero muchas estrellas y las guardaron por un buen tiempo. Tenían diez cajas y en cada una había millones de estrellas y al tiempo esas estrellas se empezaron a secar y ocupaban espacio en el lugar en que vivían los indios y si las dejaban en otro lugar, otras tribus iban a agarrarlas y sacarles lo que ellos habían conseguido con tanto esfuerzo. Entonces se pusieron de acuerdo entre todos y decidieron arrojarlas al mar. Desde ese día empezaron a vivir los Equinodermos bajo el agua que son verdaderas estrellas de mar.


Lapidación
Autora: Caterina Bianchi

            En África, hace millones de años atrás había una mujer que era amada por todos, era como una diosa, ella estaba casada. Un día, una mujer que le tenía envidia a la diosa le dijo a todo el pueblo que la diosa tenía un amante pero nadie le creía. Un día la mujer envidiosa se enteró que había una persona que siempre decía la verdad y lo fue a buscar, le dijo que ella le iba a pagar si le decía a todo su pueblo que la diosa tenía un amante, el hombre dijo que sí, fue al pueblo y le empezó a decir a las personas que la diosa tenía un amante. Las personas se lo creyeron, después fueron a la casa de la diosa y la llevaron a un pozo y la tiraron. Ella no sabía por qué y le dijeron que le era infiel a su esposo. Ella decía que no, que era mentira. Nadie le creyó, le empezaron a tirar piedras y quedó atrapada, enterrada de piedras. Después escucharon como un terremoto y fueron a ver, era la diosa que se convirtió en un hermoso elefante. Entonces desde ese momento esas tribus adoran a los elefantes.


Símbolo
Autor: Tomas Orue

En un lejano pueblo había un perro de dos cabezas que se apareo con una perra de tres ojos.
El hijo nació con dos cabezas y tres ojos en cada una. Al parecer era el guardián de los iluminatis.
En Estados Unidos, en un encuentro de la sagrada sección para entrar a robar balearon al perro y la segunda cabeza se comió a todos los que estaban en el encuentro. Desde ese día lo encerraron en una cárcel hecha para él mismo. De ese perro nació el símbolo Iluminati.

El pescado de oro
Autor: Yonathan Rodriguez

Un día un amigo y yo fuimos al rio y nos metimos al rio con el equipo para bucear y vimos un pescado y lo veíamos y lo seguimos para observar su comportamiento y en una parte vemos que se cae a un pozo y cuando miramos bien dentro de ese pozo había oro. El pescado se cayó ahí adentro y cuando cayó se tragó el oro y ahí se hizo todo dorado.
Con mi compañero quedamos sorprendidos y al día siguiente el pescado ese estaba por tener cría, cuando nacieron las crías eran doradas y desde entonces esos pescados se llaman Dorados. Cuenta la leyenda que al oro lo habían escondido los guaraníes en ese pozo porque los conquistadores le querían sacar todo el oro.                            


LA PALOMA PLUMOSA
Autora: Belén Evangelina Diaz                                                                                                           

HABíA UNA VEZ UNA PALOMA QUE ERA MUY PLUMOSA Y LAS OTRAS PALOMAS ESTABAN CELOSAS porQUE NO TENíAN TANTAS PLUMAS COMO LA OTRA Y ENTOCES LA PELEAbAN Y LA DiSCRIMINABAN. UNA VEZ ESTABA COMIENDO MIGAS DE PAN EN UNA GRANJA Y LAS OTRAS PALOMAS LA SIGUIERON Y LA PALOMA PLUMOSA ESTABA TRANQUILA hASTA QUE LLEGAROn LAS OTRAS PALOMAS Y LA MOLESTARON.
LA PALOMA PLUMOSA ESTABA TRISTE porQUE ELLA SABíA QUE ERAN SUS HERMANAS PERO LAS OTRAS PALOMAS NO lo SABíAN.
PASARON DOS DíAS Y LAS PALOMAS LA SEGUíAN MOLESTANDO, ENTONCES LA PALOMA PLUMOSA ESTABA MUY TRISTE hASTA QUE LES DIJO QUE ERA SU HERMANA Y NO LE CREyERON, ENTONCES LE DIJO: —SI NO ME CREEN, MUESTRENMEN UNA FOTO DE SU MAMá Y YO LES MUESTRO UNA DE MI ABUELA.
BUSCARON LAS DOS FOTOS Y LE CREyERON SIN DUDAS LE PIDIERON PERDóN Y ESTABAN MUY FELIces LAS seis PALOMAS AUNQUE UNA ERA DIFERENTE.
BUENO PASARON LOS AÑOS Y LA PALOMA PLUMOSA MURIó Y LAS DEMáS PALOMAS QUEDARON MUY PERO MUY TRISTES ENTONCES FUERON MURIENDO UNA por UNA. PASARON UNOS MESES Y SóLO QUEDARON DOS PALOMAS PERO ESTABAN TODAVíA MUY TRISTES y DECIDIERON VIAJAR SIN RUMBO, PASARON MESES Y NADIE SABe NADA DE ELLAS.
                   

LA RANA
Autora: Luciana Andreola

Una mujer muy anciana que ya casi no podía caminar y vivía en el bosque iba todos los días con su bastón a un lago cerca de allí, que sólo iba a ver el lago y a meterse ahí para pescar y nadar. Un día se quedó hasta la noche para observar la luna y luego, muy tarde, como a la medianoche irse a su casa, que no quedaba muy lejos de ahí, y cuando volvía a su casa, entre los árboles, notó que se movía algo. Ella se quedó quieta sin hacer ningún movimiento. En eso sale un ser muy bajito, ella se dio cuenta que era ese ser llamado Pomperito aunque éste era muy distinto. Él se le acercó y le dijo:
—Te vi muchas veces en el lago, ¿te gustaría cumplir algunos de tus deseos?
Ella le respondió: —S... Sí, hay algo que quiero.
—¿Qué es?
—Me gustaría mucho ser algún animal que esté en el agua y pueda nadar sin ningún problema.
—Está bien.
Y desde ese día, esa anciana se convirtió en una rana. Las ranas son las descendientes de esa anciana.


El Canon Miserable

Episodio número 12, especial por el festejo de la independencia, cuentos, un mensaje desde lejos y acordes que muestran un rumbo. E...