Este
es el Segundo Primera de la Escuela Secundaria
28 de Berazategui, un grupo entusiasta que desde el primer día se puso a
escribir, estas son las primeras experiencias y espero que podamos compartir
muchas actividades, convencidos de que haciendo se aprende. Este trabajo nace
de una investigación sobre insectos, los que debían sufrir transformaciones.
Veamos los resultados:
Venganza
Autora:
Melany Eliana Maciel
Tanit se fue un
domingo de picnic con su hermano. En ese lugar había muchos mosquitos y Tanit,
molesta, mataba a cada mosquito que se le acercaba.
Cuando su hermano
fue a buscar algo al auto, un mosquito aprovechó y la convirtió a Tanit en uno
para vengar a los otros.
Tenía alas, era
mucho más pequeña de lo que era en su forma humana y tenía antenas. Hacía un ruido
muy particular y tenía un gran sentido del olfato. En fin, era como cualquier
mosquito.
—¿Por qué me
hiciste esto? —exclamó Tanit con desesperación.
—Mataste a mis
amigos—, le contestó.
—¿Me voy a quedar
toda la vida así? ¿Cómo vuelvo a ser humana?
—Pedile ayuda a tu
hermano.
—¡Pero no puedo!
¡No me va a entender! ¿Y si me mata?
—Y bueno, tendrías
que haber pensado antes de matar a los míos. —dijo el mosquito triste por la
pérdida.
El hermano de
Tanit cuando volvió y no encontró a su hermana empezó a preguntarle a la gente
que estaba ahí si no la habían visto. Empezó a describirla físicamente pero
nadie vio a una joven como ella. Él decidió irse a su casa para avisarle a la
familia de la desaparición de su hermana.
Tanit lo siguió
hasta el auto y empezó a querer comunicarse con él.
—Liam escuchame
¡Estoy acá! —desafortunadamente lo único que escuchaba su hermano eran zumbidos
y no la voz de su hermana.
Ya que Tanit no
paraba de querer comunicarse con él, Liam molesto por el ruido, mató al
mosquito sin saber que era su hermana a la que estaba buscando.
LA ARAÑA
Autor: Wilson Pocadino
Hola,
soy Milton Palladino de la escuela 28 de Berazategui y este es mi seudónimo:
Wilson Pocadino
En un barrio de
bajo flores en un edificio se escucharon gritos desgarradores. Fueron tan
fuertes que despertaron a juan. Juan se vistió rápido, agarró la llave y rápido
sale para el pasillo. Él oyó los gritos desgarradores y lo siguió. Lo llevó hasta
la terraza del edificio, asombrado de que no había nada y
de repente allá estaba detrás de él. Era ella una araña.
—Vos eras la que gritó
desgarradoramente.
—Sí—, contestó la
araña.
—!Aaaaaaaa¡ ¿Cómo
hablás?— Le dijo juan.
—Eso no importa —dijo
la araña.
—No lo puedo creer.
¿Por qué gritaste— le dijo juan
—Era para que
vengas. Ahora sos mi presa—. Le dijo la araña.
—¿Por qué yo, qué
te hice?—, dijo juan.
—Vos nada, es para vengarme
de la raza humana—, contesta la araña.
—¿Y por qué soy el
primero?—, contesta juan.
—!No¡ Y tampoco el
último. Basta de rodeo, llegó tu fin—, dijo la araña.
—No por favor, no
me mates. Por qué me vas a matar. Yo no te hice nada.
—Te repito, ya sé y
también te dije: basta de rodeo.
—Ya sé, lo único
que quiero saber es si te puedo ayudar. Quiero saber qué te pasó—, dijo juan.
—Sí me podes ayudar
entregándote. Los humanos me abrieron para estudiarme porque soy única en mi
especie—, contestó la araña.
Después de dos días
en el edificio corría un olor feo, un olor a algo descompuesto después de varias
quejas subieron a la terraza. Y allá estaba el cuerpo de juan. Los visitantes
del edificio llamaron a la policía. Nadie supo nada más. La araña desapareció
en la ciudad.
Un pinchazo
Autora: Nahir Jiménez
Martín me recuerda
a las abejas, usa ropa de color negro y amarillo, él habla muy bajo y su voz es
muy fina pero cuando se enoja su voz cambia y se escucha más fuerte, su pelo es
negro, liso y no se peina mucho no le gusta hacerlo seguido porque casi nunca
sale a ningún lugar, su perfume tiene olor a miel y huele muy rico casi
siempre. Tiene que usar mucha crema porque sus manos se secan mucho y eso le
molesta cuando saluda a la gente por eso siempre lleva una crema en su mochila.
Un día como
cualquier otro, Martín caminaba directo para la escuela, tranquilo, sin ningún
problema y solo. Hasta que se encontró con una abeja. Se asustó tanto que la
pisó sin darse cuenta que podría ser peligroso y muy riesgoso. Cuando llegó al
colegio se encontró con sus amigos y les contó lo que había pasado con la abeja
y sus amigos no dijeron nada y sólo se fueron a comprar algo para comer. Cuando
volvieron trajeron una botella de agua para cada uno. Martín se levantó de su
lugar con la botella en la mano y les
dijo que se iba al baño porque se sentía muy mal y quería lavarse la cara, llegó
al baño y se miró la cara y tenía la cara pálida y no sabía lo que le pasaba. Luego
de unos minutos tomó un poco de agua hasta que escuchó el ruido de la puerta y
vio a sus amigos que lo llamaban. Entonces él les hablaba pero ninguno lo escuchaba. Hasta que uno de sus amigos
dijo:
—Cuidado una abeja
—y sacó a sus amigos de ahí corriendo, pero lo que ninguno sabia era que esa
abeja era Martín y que ya nada podría volver a ser como antes y que la abeja
que había matado Martín lo había pinchado y él no se dio cuenta.
Jóvenes mosquitos
Autor:
Agustín Pini
Había una vez en un
bosque muy oscuro donde vivía una mosquita, muy curiosa y muy molesta.
Vivía en un árbol oscuro y
tenebroso, en un pasillo oscuro. Un día entró un mosquito muy curioso. Estaba explorando
el bosque. Tenía sus dudas para entrar porque decía para sus adentros: “Uy cómo
hago, tengo miedo”. Y se decidió y entró con los ojos cerrados, cuando entró se
chocó con la casa de la mosquita. El árbol oscuro la mosquita. Ella salió con
miedo y curiosidad y lo vio que estaba tirado en el piso con un chichón en la
cabeza. Cuando la mosquita va a ayudarlo le dice: —¿Estás Bien? ¿Qué andás
haciendo por acá, en este bosque tan oscuro?
Y el Mosquito la
Miró y le dice: —Nada, estaba explorando un poco y tenía miedo de entrar, así que
entré con los ojos cerrados y me choqué con tu casa, se ve.
Y ella Responde: —Sí,
esta es mi casa. Está un poco oscura y tenebrosa.
Y él responde: —Ajá,
si mirá, te vez muy linda con esos ojos marrones muy bellos.
Y ella le contesta:
—Muchas pero muchas gracias, vos también sos lindo. ¿Te puedo hacer una pregunta?
Pero decime si no te ofendés.
Él Contesta: —Bueno
dale, no, no me ofendo, decime tranquila.
Ella Le contesta: —Bueno
te quería decir si te podría dar un beso.
Y él Responde: —Sí,
por supuesto que sí.
Se dieron un beso y
paso algo muy extrañado. Empezaron a convertirse en humanos.
EL GRILLO
Autor:
Lucas Reina
Un día cualquiera, uno nublado y lluvioso un
chico de veintidós años llamado Juan escuchó un grillo afuera, le parecía raro,
porque vivía en un departamento en el piso diez, sin patio ni jardín. Él fue
hacia el dichoso ruido, que venía de atrás de un armario, movió el armario y allá
estaba, pero era gigante, medía un metro y hablaba español y le dijo:
—Hola juan, te
conozco y te estaba esperando.
—¿Quién sos, cómo
me conocés y cómo sabés hablar?
—Yo soy un grillo y
me llamo Stan, siempre te he conocido desde que eras un niño, juan Gonzales y a
toda tu familia—, dijo el grillo.
—Entonces conociste
a mi padre porque nunca lo conocí—, dijo juan.
—Sí, te contaré
todo sobre él ¿quieres?—, dijo el grillo.
Dudoso juan dijo: —Sí.
—Pero con una
condición.
El grillo empieza a
desaparecer y convertirse en aire, ese aire respira juan, allí él se desmaya.
Al día siguiente se
sintió diferente, fuerte y con hambre pero su comida favorita le parecía horrible.
Salió afuera para despejarse y afuera escuchó un delicioso aroma, como la comida
que preparaba su madre pero cuando llegó a ese aroma se dio cuenta que proviene
de unos bichos, afidoz secos y horribles. Allí Juan entendió todo. Ahora él era
el Grillo.
Ese grillo con voz
tenebrosa lo había engañado.
Ciempiés
Autora:
Killia Ávalos Magno
Una
de tantas veces se encontraba en el balcón. Este se hallaba lleno de polvo pero eso no impedía
oler el olor a sangre fresca. Ella estaba sentada en medio del lugar, rodeada
de cuerpos humanos desmenuzados, podía sentir que a cada bocado se llenaba más,
le dolía hacer esto pero... ¿Qué otra opción tenía? La comida de antes le
provocaba nauseas y asco.
Después de cenar
refrigeró lo que sobró y se dio un baño relajante, podía sentir el suave contacto
del agua recorrer su piel. Cuando por fin durmió volvió a aquel lugar, era un
agujero y un ciempiés dijo:
—¿Por qué no
aceptas tu naturaleza de una vez por todas?¿No sería mucho más fácil?
Ella respondió: —Si
hiciera lo que dices seria como tú ¡COMO TODOS! Y YO... Sigo creyendo en este
mundo tan dañado y lleno de crueldad.
Escarabajo sangriento
Autora:
Lucero Estigarribia
Había una vez un
joven llamado Emilio, que odiaba los escarabajos con todo su corazón, porque
cuando era chico agarró uno con su mano y éste lo picó y le dejó la mano
ardiendo y doliendo por tres días.
Un día el joven
Emilio, se peleó con su madre, salió enfurecido de la casa sin saber que ese
era el último día que vería a su madre. Esa misma tarde, luego de estar con
amigos, Emilio volvió a su casa. Cuando llegó estaban todas las cosas tiradas
en el piso y algunas rotas, buscó a su madre por todas partes y no la encontró
hasta que subió a su cuarto. Su madre estaba tirada en el piso y muerta, llamó
a la policía lo más rápido que pudo pero ya era demasiado tarde.
Algunos meses después,
Emilio se dio cuenta de que la policía no estaba haciendo mucho para encontrar
al asesino de su madre, entonces por su parte empezó a investigar. Al cabo de siete
semanas logró dar con el asesino de su madre, decidió no contarle a la policía.
Emilio no pudo ver la cara del asesino ya que llevaba una máscara. Decidió
seguirlo y al ver que el asesino había entrado a un callejón, decidió acercarse
para ver quién era. El asesino se dio vuelta y Emilio pudo ver quien era. Se
sorprendió tanto que se desmayó. Era su padre el asesino. Su padre lo ayudó a
levantarse ya que pensó que era una persona cualquiera. Al tratar de ayudarlo
Emilio le clavó un cuchillo en la garganta y el asesino murió instantáneamente.
Emilio empezó a
sentirse mal y al cabo de diez minutos de dolor se transformó en un escarabajo.
https://www.wattpad.com/785162760-mis-ultimas-razones-para-vivir-un-d%C3%ADa-com%C3%BAn-y
Alejo Romero, tiene su propio sitio donde está publicando un texto extenso, tal vez se la pueda considerar novela, a continuación adjuntamos el link para que puedas leer un capítulo:
https://www.wattpad.com/785162760-mis-ultimas-razones-para-vivir-un-d%C3%ADa-com%C3%BAn-y







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