En bolas
Autor: Germán Cabral
Son las 17, faltan
cinco minutos y mi perro endemoniado ladra como un loco, sin parar. Me
despierto con el ladrido, me levanto, me doy cuenta que estoy en bolas y busco
mi short, cuando abro mi ropero veo que sale a un bar.
Meto la cabeza en
el ropero. Ahí estaba Germán cantando un rap con Pablo. Entré corriendo para
saludarlos y ahí veo a una piba que hace rato estaba esperando la oportunidad
de hablarle. Me acerco a la chica y: “Sos...”. Y no pude terminar de hablar
porque se reía. Ahí, en ese momento, me di cuenta que estaba desnudo y que
todos se reían de mí.
Día de pesca
Autor: Germán Cabral
Estoy
en el río de Hudson pescando, es un clima muy soleado, mucho sol y hay un
ambiente muy lindo con muchos árboles, pasto bien verde y un barrio muy
decorado. En ese momento en el que estaba pescando pensé que iba a agarrar un
pez enorme y que mi mamá se va a poner contenta igual que mi viejo y estaba
feliz.
Ahí
veo que se acerca un bicho horrible con muchas cicatrices y dos ojos blancos y
con las dos aletas mordidas, lastimadas, no tiene nada de pelo y tiene dientes
muy filosos. Hace ruidos extraños y la gente grita desesperada, todos comienzan
a huir. El bicho se me está subiendo arriba, tiene un olor espantoso y estoy
tratando de quitármelo de encima. El bicho se parece a mi suegra y me está
meando. No puedo sacarlo y me está tratando de morder, veo una rama, la voy a
agarrar. Le pego con la rama y lo mando devuelta al río y se va por suerte. Me
quedo solo intentando reponerme.
Al
rato cae mi hermano, me empuja, se quiere meter al río y yo diciendo que no se
meta y él me dice:
---¿Por
qué no?
Yo
le estoy contando lo que me acababa de pasar con el bicho, le cuento que era
horrible, y que lo mandé de un palazo al río. No entiendo por qué todos se
ríen. Mi hermano me está diciendo que no diga pavadas. Yo me estoy enfadando
con ellos:
---Ya fue, no me
creas, me voy antes que vuelva.
Un día nuestro salón apareció decorado con láminas de los elementos de nuestro sistema solar, estaban casi todos los planetas y las láminas estaban muy completas. Hablamos un rato, leímos las láminas y opinábamos con la información que manejábamos al respecto, aparecieron historias que circulan por los medios que no sé si no serán mitos, como una ciencia ficción mítica. Hablamos sobre las características de la Ciencia Ficción, tratando de deducir qué es ciencia, qué es tecnología, qué es un método, una hipótesis y una demostración. Aprovechando que en nuestra materia estábamos viendo tipos textuales, la descripción, emprendimos los siguientes viajes imaginarios.
Júpiter
Autora: Caterina Bianchi
Llegué
a Júpiter, nosotros pensábamos que tenía nueve lunas pero acabamos de informar
que tiene doce. Me sorprendí porque había un río, el agua parecía sucia.
Después seguí caminando y encontré una planta chiquita, también vi un huevo
grande, me quedé pensando si no habría un bicho por ahí. Seguí caminando observando
cuando escucho un sonido. No vi nada y seguí caminando, al rato vuelvo a
escuchar el sonido que se parecía a una voz. Era una voz pero no entendía lo
que decía. Había un olor feo, olor a algo que estaba podrido. Sigo adelante y
veo a un bicho que se parecía a un gato, estaba caminando lentamente y a lo
lejos veo algo, me acerqué de a poquito y había otro bicho. Me escondí detrás
de una roca grande. El bicho escupió un huevo, se parecía al huevo que había
visto antes. Me asomé para ver y había otro bicho, estaban hablando pero era un
idioma raro, no entendía nada, después salí corriendo, no sé por qué. Se me
trabó el pie en una rama, los bichos me estaban mirando y empezaron a
acercarse. Yo asustada seguí tironeando el pie, pero estaba cada vez más
atascado. Cerré los ojos bien fuerte pensando en lo que me harían.
Temblando
y a punto de gritar veo que me ayudaban a sacar el pie atorado en la rama. Les
dije gracias, nunca supe si me entendieron.
Neptuno
Autora: Priscila Fernández
Cuando
llegué vi que había agua, plantas frutales, con racimos parecidos a las uvas,
otras similares a las mandarinas, naranjas y manzanas, pensaba si serían
comestibles. Luego de un árbol grande, con un tronco como una montaña, tuve que
caminar mucho para llegar del otro lado. Allí apareció una casa grande, de
color rosa, había estacionado un auto negro y un perro. Atrás se veía un circo
muy, pero muy grande. Se escuchaba música y ladridos. Escuchaba mucho ruido y
el olor era extraño. El perro estaba enamorado de una silla y la casa de
Neptuno era muy parecida a la mía. Apareció un animal raro, tenía tres patas y
dos manos, era verde y tenía tres ojos, la nariz y la boca eran como la de los
humanos.
Escuché
por el interlocutor una conversación de mis compañeros, se iban a ir y me iban
a dejar sola. Cuando quise correr vino un bicho y me empezó a perseguir, yo me
caí, me doblé el tobillo, no podía caminar tuve que sacar el arma y le disparé
al bicho. Quedé tirada, si alguien escucha, estoy acá.
Venus
Autor: Tomás Orue
Viajo
a Venus y veo la Luna y hay agujeros, llegamos y hay unos lugares que ya había
visto, parecen de Argentina. Hay personas y ese olor a neumáticos... Y a esas
personas yo las conozco y sé quiénes son.
Era mi familia que
había venido en otra nave y en el camino habían encontrado un animalito
simpático y lo habían agarrado de mascota, se parece a un perro, Marcianito le
habían puesto: ---Marcianito... Marcianito---, ni movía la cola, ni las orejas,
ni olfateaba, me miraba como un humano.
Al
despertar Marcianito nos estaba atacando, nos destruye toda la nave con un rayo
láser, no lo pudimos frenar, luego se escapó. Ahora anda suelto por Venus y yo
me tengo que quedar en este planeta.
Un informe
Autora: Nicole Arguello
Las abuelas se hacen cargo de los chicos,
la abuela es la mamá de la que está presa, y ahora cuida a los chicos.
Una foto: los nenes con su abuela,
están bien vestidos, se ríen con la boca pero los ojos no se ríen.
Los
vecinos cuentan que la madre salía a la noche, que entraba gente cada cinco
minutos, era todos los días bondi. A una señora le preguntamos y dijo que sí,
que era verdad que fumaban, tomaban, que tenían que aguantar los gritos, que
una vez a sus hijos los agarraron a las piñas. Otro de los vecinos nos contó
que ahora los nenes están con la abuela y fuimos a ver a la abuela para ver si
los nenes estaban bien.
La abuela estaba
mal por la hija, nos contó que se la llevaron por consumir y tomar y por robar.
Los policías la allanaron también a ella porque en la casa de su hija encontraron
plata, cocaína y armas.
El juego
Autor: Jonathan Rodríguez
Después
que terminó me fui a caminar por ahí y me fui a jugar otro partido y de ahí me
fui al cielo y me curé las manos, no podía quedarme y empecé a ver desde el
cielo a mi equipo jugar con el arquero que estaba lesionado, se quebró la mano
otra vez. Ahí aparecí yo y jugamos y de ahí pasábamos de ronda. Jugamos contra
otro equipo ¡que mamita! y se nos complicó y perdimos y le pedimos la revancha
y empatamos, fuimos a penales, lo ganamos.
Pasamos con otro
equipo y yo me estaba muriendo, estaba muy lastimado, hice lo que pude,
empatamos y ahí me morí. Se quedaron sin arquero para los penales y nos
ganaron. Se terminó la pelota y desaparecieron todos los jugadores... Todos mis
amigos, con los que yo jugaba al futbol, desaparecieron del todo, uno murió, otro se juntó con una chica
y tuvieron mellizos, otro llegó a primera y no lo volvió nunca, a los otros no
los vi más.
Los trabajos que siguen fueron realizados a partir del estudio de un ser mitológico llamado: “Negritos del agua”, su historia es conocida entre los pobladores de Misiones, Formosa, sur de Brasil y Paraguay.
Negritos del agua
Autora: Caterina Bianchi
Yo
vivo en una laguna, mis manos y mis pies tienen membranas y tengo un solo ojo.
Andamos en grupos, en las siestas ardientes ahogamos a los niños que se acercan
al lago y a los hombres que pasan en canoa por las noches de luna llena.
La
laguna está sucia, hay pasto y allí se ven las sobras de unos niños muertos,
también de algunos de los hombres muertos y sus canoas. Escuché la voz de uno
de los niños y en una noche de luna llena escuché a un hombre y después vi un
hombre parecido a mí, cuando se acercó era uno de los nuestros. Hay veces que
me siento triste porque cuando yo veo a los hombres me dan ganas de ser como
ellos, tener dos ojos, manos con dedos y salir y dejar de sumergirme bajo el
agua, me gustaría ser como un humano cualquiera, salir, caminar.
Nosotros
los ahogamos porque necesitamos comer aunque a mí me da tristeza hacerlo,
necesitamos comer.
Negritos del agua
Autora: Sasha de Marco
Soy
una nena negrita del agua, tengo pelo, soy enana, tengo manos de rana y pies de
caballo. Los de mi tribu sólo tenemos un ojo, en la frente.
Estoy
en Corrientes, hay un río con palmeras, hay arena y piedras, se escuchan los
pajaritos cantar y el ruido del río. Puedo ver el agua y el amanecer sobre
ella, toco la arena serena, hay una nena igual a mí.
Estoy
alegre porque estoy en donde siempre soñé. Me gustaría salir a conocer, ir a
comer helado, poder ir a comprar.
Ahogué
a los niños porque eran infumables y al marinero porque era celoso, lo escuché
hablando con el capitán, amenazándolo, pensó cualquier cosa y yo sentí mucha
pena que el marinero se enojara. Entonces me levanté para explicarle al
marinero porque yo estaba enamorada del capitán desde siempre. Cuando el
capitán me vio yo quedé frente a él por primera vez, no me dio una oportunidad
de decir nada, me dijo “qué bicho tan feo”. Me hizo sentir muy mal, quedé
enojada para siempre y desde ese día no puedo ver a ningún marinero porque me
hace acordar, y cuando veo uno lo único que quiero es ahogarlo.
Negritos del agua
Autor: Tomás Orue
Soy
el negro que mató a los niños ahogándolos y a los marineros, no fue un
accidente como decían algunos, fui yo y los mato porque molestan y los niños
son muy pesados. Cuando salgo del agua siento aroma feo, la arena mojada y mi
ropa empapada de sol, los niños tiran piedras a mi laguna y al salir me da
hambre de ranas. Los marineros me hacen enojar porque pescan a mis amigos y no
se conforman con uno o dos, usan redes y llevan más de lo que necesitan, yo los
mato por venganza. Quisiera por fin salir y no matar a nadie, quisiera hablar
con la gente y que me acepten, que dejen de matar a mis amigos peces. Yo no
dejo de pensar en que no me aceptarían por ser como soy, y vestirme como me
visto.
Negritos del agua
Autora: Belén Díaz
Soy
una niña Negrita del agua, no tengo pelos, mis manos y pies de pato me permiten
nadar, soy enana. Estoy en mi laguna, hay agua, hay arena, hay tierra, hay
palmeras, hay piedras, escucho a los pájaros, a las palomas, a los patos, a
veces a un ñandú. Puedo agarrar cocos y bananas. Hay una nenita igual a mí,
tiene pies y manos de pato, no tiene pelos y también es negrita y enanita.
Estoy
triste porque quiero conocer a mi familia. Pienso en meterme a la laguna,
quiero ser alta, me gustaría conocer a mi familia, ser como otros niños. ¿Por
qué me pasó esto?
Ahogo
a los niños que se acercan porque se quieren meter en mi laguna y eso no me
gusta porque ensucian todo, y a los marineros los ahogo porque con sus canoas
me llenan de barro el agua.
Versiones de nuestra época
La piedra de hacer sopa de nuestro
tiempo
Interpretación
libre del cuento tradicional belga acomodado sabiamente por Agustín a las
problemáticas de nuestros días.
Autor: Agustín Silvelberg
Era
un día en España, en el año 2004, en un pueblo, un cazador tenía una piedra
para hacer sopa y le miente a la gente diciendo que tiene una piedra para comer
porque tenía hambre. Miente sigilosamente pero la mentira era para conseguir el
trabajo en equipo, para que se den cuenta de que entre todos juntos pueden
hacer algo grande. ¿El pueblo no le quería dar sopa al cazador porque estaba
sucio? ¿A la gente no le agradaba? Y se fue con hambre el pobre cazador y el
tipo que venía de la guerra dijo que iba al baño pero en realidad fue a
llevarle comida al cazador que estaba triste en el fondo.
Adán y Eva de la ciudad
Autora: Sasha De Marco
Interpretación
libre del relato bíblico, a la manera de Mark Twain esta pareja mítica nos
muestra nuestro modo de vida
Soy
Eva y mi marido se llama Adán y odia lavar los pisos y nunca lo quiere hacer
porque es un nenito mimado, siempre me caga y los termino lavando yo.
—Adán,
andá a comprar nene.
—No
tengo ganas amor.
—Andá
a comprar ya. Porque no comés.
—Bueno,
ahora voy.
—Bueno,
más te vale que vayas.
Adán
tiene los ojos marrones, está marcado, tiene pecas, es lindo, usa un short
negro y rojo, una remera blanca y zapatillas rojas. Es refrío, es bipolar y
tiene muchas pecas. Escucho cuando me grita o cuando pelea con un pibe, pero
cuando canta... Me da abrazos, me toca el hombro, Adán se parece mucho a mi hermano
y es igual a mi tío.
Noticias apócrifas
Realizadas a partir del estudio de algunos seres mitológicos y leyendas.
Tres
muertos y un sobreviviente
MUJER VESTIDA DE BLANCO
Por
Caterina Bianchi
Se
dice que una mujer vestida de blanco apareció en un cementerio
Encontraron tres guardias muertos
en el cementerio de Ezpeleta ubicado en Laguarda y Mitre de esta ciudad. Los
cuerpos fueron encontrados por otro guardia. Dice que cuando estaba mirando las
cámaras de seguridad vio pasar a una mujer vestida de blanco, el sobreviviente
dijo que comenzaron a seguirla, que la persiguieron porque era muy bella y
cuando la tenían cerca miraron hacia abajo y la muchacha no tenía pies, se
asustaron e intentaron salir corriendo pero estaban paralizados. Sólo él pudo
reaccionar y correr, sus compañeros quedaron allí con esa cosa. Los cuerpos
serán velados cuando termine la autopsia.
El
Charlín
Aparece
el Pombero
EL POMBERO EN BUSCA DE VENGANZA
Por
Tomás Orué
El
famoso Pombero aparece en busca de venganza
Apareció en los bosques de
Misiones, dicen los pobladores que buscando venganza a causa de deudas impagas
por los favores recibidos. El señor Jorge vio cómo el enano le cortaba las
piernas a un vecino que pasaba caminando, Jorge dice que escucho lo que le
decía, porque no le había pagado al Pombero por su favor. Otro señor que vive
en la otra esquina también afirma que vio al enano que le cortó todo el cuerpo
a la víctima y luego se fue por el bosque.
El Equinodermo
Los trabajos que siguen fueron realizados a partir de un cuadro comparativo que realizaban los alumnos en Naturales, con información sobre seres vertebrados e invertebrados. La consigna de Lengua proponía la elección de una especie del cuadro y detectar su característica específica, la que lo diferenciaba del resto de las especies y luego inventar una historia que explique cómo adquiere la especie dicha característica, en la explicación tenía que haber una transformación. Hermoso resultado, a continuación algunos ejemplos:
El Equinodermo
Autor: Germán Cabral
Cuenta
la leyenda que los indios siempre se preguntaron ¿por qué las estrellas están
en el aire y no acá en la ciudad? Y ahí un indio tuvo la idea de armar de nuevo
sus arcos para tirar sus grandes flechas. Ellos tenían una gran puntería y hace
mucho tiempo que no usaban sus flechas. Entonces las comenzaron a armar y
cuando terminaron de construirlas comenzaron a practicar un rato. Después de
haber practicado ya empezaron a tirarle a las estrellas. Pudieron bajar una y
vieron que se apagaba la estrella poco a poco porque estaban acostumbradas a
estar en el aire y entonces los indios no sabían eso. Entonces empezaron a
bajar muchas pero muchas estrellas y las guardaron por un buen tiempo. Tenían
diez cajas y en cada una había millones de estrellas y al tiempo esas estrellas
se empezaron a secar y ocupaban espacio en el lugar en que vivían los indios y
si las dejaban en otro lugar, otras tribus iban a agarrarlas y sacarles lo que
ellos habían conseguido con tanto esfuerzo. Entonces se pusieron de acuerdo
entre todos y decidieron arrojarlas al mar. Desde ese día empezaron a vivir los
Equinodermos bajo el agua que son verdaderas estrellas de mar.
Lapidación
Autora: Caterina Bianchi
En
África, hace millones de años atrás había una mujer que era amada por todos,
era como una diosa, ella estaba casada. Un día, una mujer que le tenía envidia
a la diosa le dijo a todo el pueblo que la diosa tenía un amante pero nadie le
creía. Un día la mujer envidiosa se enteró que había una persona que siempre
decía la verdad y lo fue a buscar, le dijo que ella le iba a pagar si le decía
a todo su pueblo que la diosa tenía un amante, el hombre dijo que sí, fue al
pueblo y le empezó a decir a las personas que la diosa tenía un amante. Las
personas se lo creyeron, después fueron a la casa de la diosa y la llevaron a
un pozo y la tiraron. Ella no sabía por qué y le dijeron que le era infiel a su
esposo. Ella decía que no, que era mentira. Nadie le creyó, le empezaron a
tirar piedras y quedó atrapada, enterrada de piedras. Después escucharon como
un terremoto y fueron a ver, era la diosa que se convirtió en un hermoso
elefante. Entonces desde ese momento esas tribus adoran a los elefantes.
Símbolo
Autor: Tomas Orue
En un lejano pueblo
había un perro de dos cabezas que se apareo con una perra de tres ojos.
El hijo nació con
dos cabezas y tres ojos en cada una. Al parecer era el guardián de los iluminatis.
En Estados Unidos,
en un encuentro de la sagrada sección para entrar a robar balearon al perro y
la segunda cabeza se comió a todos los que estaban en el encuentro. Desde ese día
lo encerraron en una cárcel hecha para él mismo. De ese perro nació el símbolo Iluminati.
El pescado de oro
Autor: Yonathan Rodriguez
Un día un amigo y
yo fuimos al rio y nos metimos al rio con el equipo para bucear y vimos un
pescado y lo veíamos y lo seguimos para observar su comportamiento y en una
parte vemos que se cae a un pozo y cuando miramos bien dentro de ese pozo había
oro. El pescado se cayó ahí adentro y cuando cayó se tragó el oro y ahí se hizo
todo dorado.
Con mi compañero
quedamos sorprendidos y al día siguiente el pescado ese estaba por tener cría, cuando
nacieron las crías eran doradas y desde entonces esos pescados se llaman Dorados.
Cuenta la leyenda que al oro lo habían escondido los guaraníes en ese pozo
porque los conquistadores le querían sacar todo el oro.
LA PALOMA PLUMOSA
Autora: Belén Evangelina Diaz
HABíA
UNA VEZ UNA PALOMA QUE ERA MUY PLUMOSA Y LAS OTRAS PALOMAS ESTABAN CELOSAS
porQUE NO TENíAN TANTAS PLUMAS COMO LA OTRA Y ENTOCES LA PELEAbAN Y LA
DiSCRIMINABAN. UNA VEZ ESTABA COMIENDO MIGAS DE PAN EN UNA GRANJA Y LAS OTRAS
PALOMAS LA SIGUIERON Y LA PALOMA PLUMOSA ESTABA TRANQUILA hASTA QUE LLEGAROn
LAS OTRAS PALOMAS Y LA MOLESTARON.
LA
PALOMA PLUMOSA ESTABA TRISTE porQUE ELLA SABíA QUE ERAN SUS HERMANAS PERO LAS
OTRAS PALOMAS NO lo SABíAN.
PASARON
DOS DíAS Y LAS PALOMAS LA SEGUíAN MOLESTANDO, ENTONCES LA PALOMA PLUMOSA ESTABA
MUY TRISTE hASTA QUE LES DIJO QUE ERA SU HERMANA Y NO LE CREyERON, ENTONCES LE
DIJO: —SI NO ME CREEN, MUESTRENMEN UNA FOTO DE SU MAMá Y YO LES MUESTRO UNA DE
MI ABUELA.
BUSCARON
LAS DOS FOTOS Y LE CREyERON SIN DUDAS LE PIDIERON PERDóN Y ESTABAN MUY FELIces
LAS seis PALOMAS AUNQUE UNA ERA DIFERENTE.
BUENO
PASARON LOS AÑOS Y LA PALOMA PLUMOSA MURIó Y LAS DEMáS PALOMAS QUEDARON MUY
PERO MUY TRISTES ENTONCES FUERON MURIENDO UNA por UNA. PASARON UNOS MESES Y SóLO
QUEDARON DOS PALOMAS PERO ESTABAN TODAVíA MUY TRISTES y DECIDIERON VIAJAR SIN
RUMBO, PASARON MESES Y NADIE SABe NADA DE ELLAS.
LA RANA
Autora: Luciana Andreola
Una mujer muy
anciana que ya casi no podía caminar y vivía en el bosque iba todos los días con
su bastón a un lago cerca de allí, que sólo iba a ver el lago y a meterse ahí
para pescar y nadar. Un día se quedó hasta la noche para observar la luna y
luego, muy tarde, como a la medianoche irse a su casa, que no quedaba muy lejos
de ahí, y cuando volvía a su casa, entre los árboles, notó que se movía algo.
Ella se quedó quieta sin hacer ningún movimiento. En eso sale un ser muy
bajito, ella se dio cuenta que era ese ser llamado Pomperito aunque éste era
muy distinto. Él se le acercó y le dijo:
—Te vi muchas veces en el lago, ¿te
gustaría cumplir algunos de tus deseos?
Ella le respondió: —S...
Sí, hay algo que quiero.
—¿Qué es?
—Me gustaría mucho
ser algún animal que esté en el agua y pueda nadar sin ningún problema.
—Está bien.
Y desde ese día,
esa anciana se convirtió en una rana. Las ranas son las descendientes de esa
anciana.
