viernes, 29 de marzo de 2019

4° año de Secundaria 49


Este es el cuarto año de secundaria 49, recién comenzamos el año con un texto experimental, este es un ejemplo.


Autoras: Delfina Heredia y Aldana Francisco

Se dice que en el monte del Paraguay me encuentro yo. Los humanos me describen como un animal legendario de grandes garras. Yo vivo en un monte del Paraguay rodeado de árboles, palmeras, y mucho pasto.
Sólo siento soledad y tristeza al saber que mi mujer ya no está, siento furia y rechazo a los humanos por matar a mi amada, no dejo que se acerquen a mi monte ya que ellos siempre venían a molestar.
Por las noches rasgo los árboles, mi pelaje es muy suave dicen los humanos, lo saben porque al matar a mi mujer la tocaron.
Me gusta el ruido del lago, es como el canto de los pájaros al amanecer. Quiero devorar a la gente que viene a mi monte y que vuelva mi esposa son mis únicos deseos.
Sólo por un momento dejé ir a mi esposa al lago, cuando fui a buscarla ya estaba sin vida, esto me llenó de tristeza.
Cuando sólo era un niño venían los humanos a molestarnos a mí y a ella, esto nos llenaba de dolor.
Como dice la canción, la muerte sólo es la suerte con una letra cambiada, al menos sé que hoy mi mujer puede descansar en paz ya que nadie puede maltratarla.


Estos trabajos se realizaron a partir de la investigación de un ser mitológico argentino y la reflexión de unos versos de una canción de Savina que dice: “...la muerte es sólo la suerte con una letra cambiada...”, una autobiografía del ser mitológico y el destino que supone el verso de Savina, la reflexión arrojaba dos posibilidades: alguien que no muere porque tiene suerte o alguien que muere porque le faltó suerte. La experiencia mostró que ese destino tiñó toda la autobiografía y le dio un tono de angustia a los trabajos.

Aquí tenemos otro de los trabajos veamos:


La historia de Kulpush

Autora: Brisa Simón, alias Brii

           No me merecía esto que me pasó... La suerte se fue de mi lado. Soy un espíritu llamado Kulpush, provengo de Tierra del Fuego, de mí dicen los hombres que soy una diosa y las mujeres que soy sólo un mito, pero me gusta la versión de los Onas, para ellos soy un espíritu femenino de la tierra. Ningún humano conoce mi aspecto ni mi carácter, así como tampoco referencias sobre mi significado; la gente tenía miedo al escuchar mi nombre pero había algunos valientes que querían probar algo nuevo, se presentaron en el Hain, un lugar rodeado con piedras y una fogata en medio donde se escuchaba el viento soplar y el hablar o gritos de los jóvenes. Los hombres realizaban danzas, luego bebían sus pócimas y al entrar en trance aparecía yo que los deleitaba y les daba un placer soñado.
            Yo al carecer de marido, con frecuencia voy al Hain para tener relaciones sexuales con los hombres.
            Hay manifestaciones mías, una por cada cielo pero no siempre es lo mismo. A veces pienso en el marido que no tengo y que deseo tener, también pienso en cuanto faltará para volver al Hain y cuantos jóvenes serán los que realizarán el próximo ritual.
            Muchas veces siento una necesidad de querer estar con todos porque no tengo lo que anhelo tanto con una parte de mi corazón negro: un marido.
            No siempre fui un espíritu, era una niña con una madre que le pedía cosas a un dios y luego le daba su ofrenda. Pues, no sé qué pasó, si lo olvidó o simplemente no tuvo nada que ofrecer y ese dios la castigó y me tomó a mí, su única hija transformándome en lo que soy ahora. Castigándome, apartándome de mi madre y negándome para siempre de mi único deseo, tener a alguien a mi lado.

            No tuve suerte en mi historia, ni mi madre, ella murió de soledad y yo también siento que morí, esto no es vivir, sentir ese placer, no la felicidad y el amor, para mí no es vivir. Yo ya morí. 



Ahí Brii acercó un nuevo relato, sin título por ahora:

Autora: Brisa Simon (Brii)

            Me gusta contar esta historia, me acuerdo muy bien lo que pasó. Pues ya hay un relato comprobado, pero no saben la verdad, no se chocan, sino que se juntan y jamás se mezclan y es es gracias a Lida-Lu, una mujer sirena que viene cada año a cantar una bella canción y a tirar una especie de polvo que ella hace para que el río y el mar no se junten. No es por nada eso.
            Lo hace porque ese río era muy sagrado, porque allí vivían sirenas y tritones, pues hoy en día se juntan una vez al año y viven entre los humanos, ella tiene trabajo, la hace feliz eso. Ver a su pueblo feliz la hace serlo también.



A partir de la investigación de las deidades griegas de la antigüedad, nos hemos acercado a textos de algunos sofistas, de Hesíodo y las arduas investigaciones de Robert Graves buscando encontrar material que nos permita ver nuestro mundo material y concreto a través de una cosmovisión mítica. Un curioso resultado presentaron nuestros jóvenes de hoy combinando preocupaciones antiguas que acaso se parecen a las de nuestra época de superación espiritual y técnica aunque no sé si humana.


Samuel Ramírez y Joel Jara
Presentamos a un dios del inframundo, encargado de custodiar las almas de todos los muertos, hermano de Zeus. Tal vez de esta deidad haya surgido después parte de la personalidad y característica del demonio, el antagonista del Dios cristiano.
   

HADES

Más allá del poder. El poder que tengo no vale para nada porque no me siento satisfecho. Estoy atrapado en las profundidades sintiéndome esclavo. Esto no es un privilegio me siento un animal en este lugar mágico sin sentido, sentado en un suelo que jamás se desintegra, fuego que jamás se apaga y el olor putrefacto que inhalan los humanos. Zeus debió haber destruido a los humanos hace mucho tiempo porque creen en su inteligencia soberbia y es mi esperanza, tarde o temprano serán manipulables.
Vivirán lo que me hicieron vivir. Animales su codicia será su perdición, su destino es inevitable "la muerte" ya que mi sabiduría es la ira y su entendimiento son mis esperanzas.
¿POR QUE NO PARAR DE GRITAR?
Estoy pensando DESPERTARON MI FURIA.
Mientras yo miro al patético humano, no veo una gran cosa sino un gran objeto, no somos tan diferentes, ambos perseguimos placeres extraños y cumplimos labores inútiles. El mundo nos mira con fantasía, igual que yo con los demás dioses nos creemos importantes para el desarrollo, pero no somos nada. Así que decidí encontrarme con un mortal en su territorio, uno que era igual de manipulable que yo su nombre es Mauricio. Cuando lo vi se asustó de tal manera que agarró un palo de escoba e intentó atacarme, yo era vulnerable en este mundo. Ya se había colmado mi paciencia hasta que lo noqueé de un golpe. Pasada ya una hora, él volvió a recuperar el conocimiento e intenté hablarle y él se quedó impactado pero no se comportó bruscamente esta vez. Nos pusimos a hablar de tal manera que me di cuenta que era muy similar a mí.
---¿Cómo quieres que te ayude?
---Me gustaría ser presidente---. Responde.
---Te otorgaré cuatro años de presidencia, a cambio que tu alma me pertenezca después de la muerte
---Me gusta la idea, ---dijo--- al fin y al cabo somos tan parecidos.
Así cerré el trato con el mortal.
Después de mucho tiempo fuera de mi repugnante inframundo decidí volver, en camino me crucé al dios cristiano que con furia me gritó....
---¡HADEEEES!!!!!!  ¿Qué has hecho?
---Hacer mi trabajo.
---Has otorgado a esos  humanos el calvario.
---Solo hago mi trabajo. ---Le recordé.
Dios me dijo: ---Me canse de que seas tan egoísta.
Y lo desafié: ---¿Y qué harás al respecto? DIOS CRISTIANO
Dios respondió: ---Te desapareceré.
---Inténtalo.
Y ahí, en ese momento, fue cuando desperté en el inframundo y me di cuenta que estoy atrapado y nunca más podría salir de ese maldito lugar.



Brisa Simon

Trabajé con Perseo, uno de los tantos hijos de Zeus con una mortal, por un castigo es arrojado al mar junto a su madre al nacer, este niño sobreviviente se vuelve un héroe al cortar la cabeza de la monstruosa Medusa. Perseo vivirá una vida de culpa por matar a su propio abuelo, lanzando mal un disco y dándole en el corazón.


Perseo

            Me imagino que estoy en Argos, en esos juegos, y la gente grita mi nombre. Veo a mi esposa contenta, dándome esperanza y a mi abuelo emocionado gritando “Vamos Perseo” como cuando Atenea me gritó al escaparnos de Hades. Sentí tanto miedo, porque presentía que algo saldría mal, tiré el disco pero al ver que iba hacia mi abuelo me asusté tanto. Primero escuché el grito de mi mujer y después vi el asombro de la gente, por eso fui, fui a ver, era mi abuelo, vi como estaba y lo tomé en mis brazos. No pudo decirme nada, sólo tocó mi mejilla y murió. Sentí miedo, culpa, tristeza y me faltaba el aire.
            Lo único que me molesta de la humanidad es que con simples susurros o miradas te hacen sentir mal. Estoy seguro que los ayudaría, tal vez lo haría resolviendo algunos problemas o dándonos regalos. Yo vivo entre la humanidad y muchos creen en dioses y en semidioses. Me imagino y veo un encuentro entre un semidiós y el Dios cristiano en una discusión que duraría tanto tiempo, lo único que tendrían en común es querer a la humanidad. Pero después no creo que vaya a pasar, nos esquivamos.
            Me gustaría contar algo que me pasó. Yo estaba caminando por la ciudad y vi un hombre anciano, solo, como que estaba triste, me acerqué para hablar con él. Me contó que su hijo había muerto porque necesitaba un corazón. El de ese anciano le pudo haber servido pero el doctor le dijo que no, ya que era imprescindible morir para donar un corazón y además el suyo no servía porque tenía problemas cardíacos. Lo vio partir y el hombre se sintió tan culpable. Me identifiqué mucho con él, con su culpa y me propuse ayudarlo.
            Lo invité a conocer mi casa, a mi mujer y a mis hijos, él cada día estaba más feliz y mi familia también. No olvidaré el sacrificio que hizo ese hombre al morir y le quiero dar un regalo: reencontrarse con su hijo. Así fue.


Delfina Heredia y Francisco Aldana
Trabajamos con Afrodita que es la diosa del amor y la belleza, se identifica en Roma con la antigua divinidad Venus. Según una tradición es hija  es hija de Urano y según otra de Zeus y Dione.
Su nacimiento ocurre en el momento que Cronos (dios del tiempo) corta los genitales de su padre Urano y los lanza al mar, de donde surge afrodita. De ahí que se le conozca como "la diosa nacida de las olas" o "nacida del semen de dios".
Una vez salida del mar, Afrodita fue llevada por los vientos Céfiros, primero a Citera y luego a Chipre, donde las Horas la vistieron y la guiaron a la morada de los inmortales pero la diosa fue especialmente conocida por sus maldiciones e iras, pues cuando alguien en la desgracia de ofender a la diosa se condenaba a tormentos terribles por ejemplo: castigó a Aurora con un amor irrefrenable por Orión, ya que había cedido a las seducciones de Ares. También castigó a todas las mujeres de Emnos porque no la honraban. Afrodita seducía a los hombres con solo mirarlos a los ojos.


Afrodita Inmortal

Hola, soy afrodita la diosa del amor y la sexualidad, les afirmo que es verdad lo que dicen estuve con varios hombres, también engañe a varios de ellos. Jugaba con los sentimientos de todos con los que estuve.
Pero llegó un día en el cual me aburrí estando en el Olimpo y decidí bajar con los mortales. Me gustó mucho como era su ambiente, había árboles, sentía la brisa, escuchaba el canto de los pájaros. Siempre volvía al Olimpo pero cuando podía me escapaba para ir con los mortales. Lo que sí me molesta es que no cuidan el medio ambiente, está todo siempre sucio, la gente tira los desechos en la calle a pesar de tener cestos de basura.
Conocí a un mortal muy atractivo, cada vez que yo bajaba a su ciudad lo cruzaba caminando solo, un día lo vi pero fue diferente, esta vez lo vi con su familia, su esposa y su hijo. Decidí investigar más sobre él, primero empecé por su esposa. Justo esa tarde cuando el muchacho parte a su trabajo y el niño estaba en la escuela la seguí, se iba caminando por un lugar extraño hasta que llegó a un bosque, me escondí detrás de un árbol, se encontró con otro hombre que le decía: —¿Cómo está mi hijo? ¿Cuándo vas a decir la verdad? —Luego le pasó dinero, hablaron un momento y ella se marchó. Me quedé pensando recostada en el pasto suave, ya me imaginé todo lo que pasaba, la esposa lo había traicionado con este hombre y le mintió, le dijo a su esposo que el hijo era de él pero no era así...
Sentí que el muchacho no se merecía esto y debía saberlo, lo busqué, me aparecí en forma humana,  hablé con él tranquilamente y le conté todo, decidí ayudarlo porque por un lado yo me estaba enamorando perdidamente de él, me atraía su cuerpo, su cara era diferente a los demás hombres.
Regresa el muchacho a su casa y encuentra a su mujer, allí mismo pelearon y se separaron.
Una semana después de todo esto fui de visita a la casa del muchacho, por cierto me había dicho que se llamaba Martín para entonces, yo ya estaba segura de todo lo que sentía por él.
No estaba acostumbrada a que un hombre me rechace pero pasó. Martín me dijo que estaba con alguien más y que amaba a esa persona, no pensé en vengarme ni nada. Sólo se me vino a la mente todos aquellos hombres que yo utilicé y luego dejé, y también como los engañé. Lloré noche tras noche y me di cuenta que en esta vida todo vuelve, que la persona que las hace riendo las paga llorando. Y llorando me crucé con el hijo del dios cristiano. Y llorando le dije:
—Jesúcristo, usted qué piensa sobre lo que yo hacía de jugar con los hombres y no valorar su amor hacia mi.
Jesús me respondió: —Estaba mal Afrodita, pero lo bueno fue que te hayas dado cuenta gracias a lo que sucedió. Sentiste lo mismo que cada hombre sintió al lastimarlo como lo hacías.
—Sí, ahora me doy cuenta que fue feo lo que hice y que jamás lo volvería hacer.
—Me parece lo más correcto.

“Gracias por la charla” pensaba mientras se iba.

domingo, 24 de marzo de 2019

2° de Escuela secundaria 3 de Quilmes 2019


Este es el segundo de la escuela secundaria 3 de Quilmes del año 2019, este fue el primer trabajo del año donde se apela al recuerdo, a la infancia, a los juguetes de la infancia.


Martina es la primere valiente del curso y la que inaugura el 2019 de este blog
                            
MARTINA FERNANDEZ

Mi peluche es un pato, ese peluche me lo regaló mi padrino cuando me bauticé. Tiene forma de un pato con un pico amarillo, no me gustaba prestarlo ya que me sentía sola, ese peluche es como un amigo para mí. Nunca lo dejé, para mí no es necesario dejar un peluche que prácticamente te marcó la infancia. Un recuerdo que nunca me voy a olvidar es cuando íbamos juntos de viaje, o también cuando lo perdí y me puse a llorar todo el día.

—Te extraño, extraño los momentos que pasábamos juntos yendo de viaje o a cualquier lado, Martina— dijo el peluche.
—Yo también, y gracias por estar conmigo desde que soy chiquita, muchísimas gracias pato— le contesté con melancolía mientras apareció una pequeña sonrisa de mi parte.


Siguen llegando más trabajos


Gabriela Coronel

Cuando era chiquita iba a la feria como todos los sábados, íbamos con mi familia. Ese día yo vi un oso de peluche, me gustó mucho, era marrón claro, yo se lo pedí a mi papá y él me dijo que no. Me puse mal (tenía 5 años), luego de recorrer toda la feria volvimos a ese puesto,  me lo compró y yo estaba feliz,  nunca lo prestaba porque era mi juguete preferido, lo llevaba todos lados. Me hacía y me hace muy feliz verlo y recordar todos los lindos momentos que pasé junto a él. 

A partir de un juego de imaginación y el ingenio de nuestros jóvenes escritores, sumando luego recursos lingüísticos, tipos textuales, tipo determinado de narrador, en lugares precisos exigen romper con nuestra natural forma de contar, convirtiéndose en trabas o impedimentos a la hora de contar algo pero al vernos obligados a esa estructura, nuestra forma nos lleva a caminos nuevos, veamos: 


Viaje en gaviota
Autora: Natalia Rodríguez (Alias the Crazy Family)

No recuerdo cuando empieza el invierno como tal, pero estoy segura que estamos muy cerca de este.
La brisa me golpea en el rostro en el momento en que me sumerjo en mis pensamientos, más de lo debido. Me siento aturdida por unos instantes hasta que las chillonas voces de mis compañeros me recuerdan donde estoy.
—Te la tomaste toda chinwuenwuencha.
Michael repite la misma frase por novena vez en el día, causando que vuelva a perder la fe en la humanidad, por novena vez en el día.
Estamos en un barco, o más que eso, parece un costoso crucero, de esos que sólo aparecen en las películas para presumir algo que nunca vamos a conseguir.
¿Cómo llegamos aquí? Ni yo lo sé.
El intenso sol comienza a cansarme y con pesar me levanto de mi cómodo lugar, al lado de la barra, para ingresar en la pequeña y ruidosa sala que nos habían dado  a los de mi curso.
Apenas pongo un pie adentro, el fuerte olor a pisitos provoca que mire curiosa a la pequeña y organizada ronda que todos habían formado. En ella una o dos chicas tenían una bolsa de la olorosa botana.
Atrás de mí ingresa Michael haciendo palmas y todos le siguen la corriente, muy a pesar de que el profe de lengua está frente a ellos.
"O son muy valientes o muy boludos". Pienso mientras me uno a la ronda y me siento junto a Martina, quien está más ocupada, criticando de arriba a abajo la asquerosa comida del menú, como para prestarme atención.
—¿Cansada? —. Alguien me dirige la palabra y volteo, esperando que sea alguno de los payasos que tengo por compañeros, pero en vez de eso una gaviota me dice "hola" con la mirada.
—Martina—... Con la confusión pintada en el rostro, trato que mi pecosa compañera me preste atención, aunque como era de esperarse, me ignora completamente.
—Oye, te hablo a vos, obelisco con anteojos—.  Vuelve a hablar la gaviota.
—¡¿Disculpa?!— Ofendida la miro, y por primera vez desde que me senté, Martina me presta atención.
—¿A quién le hablás?— Me pregunta con esa típica cara de "¿Que te fumaste?"
—A la grosera Gaviota—. Respondo sin dudar y señalo a la ventana donde estaba. Sorprendiéndome al ver que ya no se encontraba allí.
—¿Cuál?— Levanta ambas cejas Martina y me mira cuidadosamente.
—Te lo juro—... Trato de justificarme pero ella se adelanta.
— Mejor terminá este texto, antes de que se alargue más de lo necesario—. Me dice mientras se pone los auriculares y vuelve a su mundo.
Me doy cuenta que tiene razón y dejo de escribir, dejando líneas vacías y a una gaviota que entretenida charla con el profe de lengua.
—¿Cuántos creé usted que se llevan la materia?— Con curiosidad lo mira el animal.
—Digamos, por lo flojos que son y la poca tarea que entregan, tendré a todo segundo primera en diciembre—. El canoso hombre suspira rendido y la amable gaviota lo reconforta con palmaditas en la espalda.

Hemos utilizado como material la investigación sobre nuestra literatura oral actual: chistes, canciones infantiles, de cuna, de cancha, también historias que nacen como rumores que se convierten en relatos, en leyendas urbanas. Todos nuestros barrios tienen algún misterio sin resolver que se termina explicando con un relato o a veces terminan esos relatos generando más incertidumbre incrementando el misterio
El cuadro
Autores: María Lis Maidana, Rocío Bruno, Braian Barrios, Lucas Rojas

El abuelo de Braian nos contó que en el barrio Aldana una familia decidió tirar un cuadro sin razón. La familia Rodríguez lo agarró porque el niño que estaba pintado en el cuadro era muy parecido a su hijo Nicolás Rodríguez.
A partir de ese día todo cambio...
Lo colgaron en la cocina, esa misma noche Nicolás se levantó y se dirigió hacia el baño, y cuando volvió a su habitación empezó a escuchar ruidos muy raros y fuertes, cuando fue a la cocina vio que el cuadro estaba en el piso y lo colgó nuevamente. Luego de observarlo vio que una lágrima caía del niño del cuadro, asustado fue a su habitación, cuando de repente volvieron esos sonidos. A La mañana siguiente le contó a sus padres lo que había escuchado y visto la noche anterior. Ese mismo día a la noche, les pasó lo mismo a los padres de Nicolás. Luego de eso tiraron el cuadro y no se volvió a saber nada más de él.

Hasta que un tiempo después, alguien contó a la familia que se decía en un barrio vecino que una familia encontró un cuadro tirado lo llevaron a su casa y luego el hijo de esta familia apareció una mañana muerto.




Luego de trabajar con la letra de una canción muy vieja, hemos debatido sobre las cuestiones que mostraba la letra de la canción representativa de la ciudad de Nueva York, con problemas similares a las de otras ciudades, tal vez que heredan esos problemas al buscar una forma de existir imitativa de aquella. Los temas que surgieron de ella fue la violencia y dentro de ésta la violencia de género, la prostitución, la desidia policial, la indiferencia de los personajes anónimos de las ciudades, el alcoholismo. De dicho debate surgieron estas actividades, que hemos denominado: 

NUESTRA CIUDAD ANDA CONTANDO

Se trata de narraciones recolectadas de nuestros barrios.



Testimonio 1 (recopilado por Tobías Villalba)
En julio, Rocío, madre de tres hijos, fue golpeada por su pareja en un combo que incluyó: empujones, patadas y cachetazos. A Rocío le quedó una fractura en el brazo izquierdo y otro en el pie derecho. Había recibido los mismos golpes nueve meses antes. La primera vez, el agresor pidió disculpas llorando y llorando la mujer las aceptó y perdonó. Ahora, la última vez decidió denunciarlo. Y el agresor sólo lo sancionaron con una restricción.
“Todo mi entorno se daba cuenta menos yo” declara Rocío.

Testimonio 2 (Recopilado por: Marianela Baez, Sebastián Bravo y Braian Barrios)
Cuando yo era chica, tenía seis años, mi mamá no se ocupaba de mí ni de mi hermano de tres años, mi padre era un hombre trabajador pero demasiado loco. Todos los días que llegaba del trabajo tenía una forma nueva para hacernos sufrir, pero sin motivo, porque no hacíamos nada malo. Yo con tan sólo seis años lavaba, planchaba, cuidaba a mi hermano, hacía todos los deberes que mi mamá debería hacer pero los hacía yo.
A veces mi papá llegaba del trabajo (loco como siempre) y nos sacaba, a mi hermano y a mí, desnudos a la calle y nos mojaba con agua fría, no le importaba que haga frío, no le importaba que la gente nos viera, no le importaba nada.
Otras veces nos pegaba, nos revoleaba con platos o algún otro objeto...
Siempre tenía una nueva forma para lastimarnos...

Testimonio 3 (recopilado por Karen López)
No tengo idea de cuándo empezó todo esto, sólo recuerdo los llantos de mi madre en las noches, los insultos salidos de la boca de la boca de mi papá, el sonido de los golpes...
Mi madre recibe golpes a diario no sé qué puedo hacer, no tengo la suficiente fuerza para detenerlo quiero que pare...
Crecí. Él ya no está, se fue con otra mujer. No me molesta. Pero aún su recuerdo me persigue. Sólo espero que no le haga lo que le hizo a mi madre.

Testimonio 4 (Recopilado por Natalia Rodríguez)
Tengo 16 años y desde los seis años soy consciente del maltrato que sufre mi papá en manos de mi mamá.
Ella lo golpea, ya sea con sus propias manos o con objetos que se encuentran a s alcance. Más de una vez pude ver los rasguños o moretones en los brazos de papá, pero no fui capaz de hablar.
Él no se defiende, tiene miedo de hacerlo, le conté a mi abuelo pero sólo mostró disgusto por saber que mi papá se dejaba pegar por un mujer.
Los golpes de mamá vienen de los celos, dice mi tía.
Ella lo amenazó de que si hablaba o le levantaba la mano lo iba a denunciar. Día a día papá se ve más demacrado.
Aún no sé qué hacer. Estoy asustada.

Testimonio 5 (recopilado por Gabriela Coronel y Candela Luque)
Tengo doce años, mi vecino me manosea y me besa, él me amenaza con cosas malas.
Lo cuento yo porque mi mejor amiga no se anima.

Testimonio 6 (recopilado por Tobías Llano y Fabricio Camba)
Un día mi papá llegó borracho a altas horas de la noche, mi mamá limpiando la mesa en la que habíamos comido, mi papá la amenazó. Nosotros estábamos en la pieza escuchando, los gritos nos asustaban y cada vez más fuerte gritaban y mi papá le pegó a mamá, nosotros llorábamos del susto.
Pasaban los días y cada vez era peor. Mi mamá lo denuncia pero no pasa nada.
Mi mamá lloraba cuando mi papá se iba a trabajar. Nosotros le preguntamos a mi mamá y dijo que necesitaba ayuda. No sabíamos cómo ayudarla con la situación.
Mi papá llegó gritando a mi mamá un vecino escuchó, llamó a la policía. Llegó la policía. Mi papá quedó detenido y nosotros tenemos miedo de cuando salga.

Testimonio 7 (recopilado por: Martina Fernández, Valentín Scafi, Luca Atensio y Rocío Romero)
Jéssica sufrió violencia de género por parte de su exmarido, su marido Sergio la golpeaba cuando estaba borracho, no sólo la golpeaba a ella sino también a sus hijos. Uno de los hijos, Valentino tuvo moretones en casi todo e cuerpo. Tampoco nunca pidió perdón y culpaba al alcohol.

Testimonio 8 (recopilado por: Kiara Araujo, Ezequiel Oviedo y Malanie Officialtegui)
En frente de mi casa vivía un matrimonio: Juan de ochenta y dos años y Ramona de cincuenta años, ellos tenían una hija de veintiocho años llamada Lucía.

Juan un día cayó de un árbol y murió. Luego pasaron dos años y a su hija la llevaron a un loquero porque decían que estaba loca. Mi mamá me contó esta historia porque mi mamá le hacía las compras a la mujer porque la hija no la dejaba salir. 

sábado, 27 de octubre de 2018

ES 39 Gutiérrez 1° B

Este es el primero B de la escuela 39 de Gutiérrez, año 2018. Pudimos verlos en acción en el acto del 12 de octubre, un grupo que está abandonando la niñez eufóricamente y esa euforia la expresaron valientemente en el escenario, y sólo les puedo decir gracias.



Mural realizado por los cursos más grandes, quinto B también mostró una representación con tanta naturalidad que me parecía estar viendo una casa a través de una ventana, donde contaron en una síntesis extraordinaria lo que significó esta fecha para nuestros pueblos, y dejaron claro que no tenemos nada que festejar.


Facundo Sosa, en un acto de valentía casi romántica leyó un poema elegido por él mismo para mostrarnos que mientras ocurría un desastre perpetrado por la inquisición en nuestras tierras, otro tanto sufrían los pueblos de Europa, recordando que los desastres los realizan las autoridades y los sufren siempre los pueblos. "Romance del Conde niño" Anónimo español.


Aquí va la batucada que armó 1° B, para dejar claro lo de la diversidad en ella se escuchan sonidos de distintos rincones del mundo: una guitarra española, un yembe de áfrica, una flauta que hasta ahora la más antigua encontrada data de 43.000 años atrás en Alemania, un cajón peruano, maracas aparentemente del caribe, timbales y tambores africanos, cencerros asiáticos y pesuñas de cabras los antiguos pueblos cabreros más cercanos al nomadismo circular.


A continuación algunos de los textos que se fueron creando en el año:

LA DESGRACIA DE DON SAPO
Autora: Sofía Rodríguez Botto

Había un río marrón como la tierra, arboles verdes como el pasto, flores amarillas como el sol, y ahí estaba yo, con Don Sapo charlando, hasta que Don Sapo me pregunto:
---¿Y si vamos a El Monte De Las Víboras?
---No Don Sapo. Mire si las víboras lo comen!
---!Ay! No sea aguafiestas. Vamos. Dijo don sapo.
---Bueno Don Sapo, pero vamos con cuidado.
Fuimos con Don Sapo a El Monte De Las Víboras, y ahí estaban, como yo había dicho, las víboras.
En un momento, oí los cascabeles de las víboras, sentí como se acercaban hacia mi y Don Sapo, una gran víbora agarró con sus grandes dientes a Don Sapo, vi como se lo llevó, y ahí es donde Don Sapo grita:
---Ayuda! Auxilio!!!!!
---Nooooooo!! Don Sapo!!!
A Don Sapo se lo habían comido las víboras!!! Me asuste mucho, y volví al río, donde me encontré con todos los bichos y les conté la desgracia.


En primero estuvimos leyendo una novela: Frin de Luis María Pescetti, y a partir de las características del género Novela, Lucía dijo: “Yo soy capaz de escribir una novela” y aquí tenemos un primer intento y una promesa: Continuará

Aún no tiene título
Autora: Lucía González

Valeria es una chica normal, sonriente y con un gran corazón, pero en su casa no era lo mismo que en otros lugares; en otros lugares ella es muy simpática y de más, bueno, y esto empieza así.

Valeria era la chica más querida de su padre y de su madre, no porque era su única hija en la casa, sino porque obedecía, era estudiosa, no tomaba, no tenía novio, no usaba su celular, nunca nada. Valeria era única. Hasta que empezó a tener mala junta, empezó con el celular, luego con el noviazgo, con el alcohol, con el cigarro, con más y más. Valeria no paraba, seguía con sus cosas, en su mundo. Pero nunca pensó en los que la aman, no le importaba nada. Siguió con su junta, fumando, robando y peores cosas como; pasar fotos de su cuerpo a desconocidos. Y un día una chica le dijo; mirá cómo estás, perdida en la droga y en el alcohol. Ya ni te reconozco, no sé dónde quedó la valeria que conocí. No sé quién sos.
Valeria se dice por dentro: ¿Por qué soy así? Si mis padres descubren lo que en realidad soy, los decepcionaría, les haría mucho daño al saber que su niña perdió su niñez por andar en muchas cosas malas.

Pasaron días, meses y ella no cambiaba, seguía con más y más.

Se ratea de la escuela y le cuenta su situación a su mejor amiga, Josefina.

---Tal vez lo que dice es verdad, debo cambiar y mucho, ¿y tú qué dices? ---confiesa Valeria, pensativa.
---Yo digo que sigas así, no te veo mal. ---Alienta Josefina.
---Bueno, si tú lo dices.
---¡Ay! casi lo olvido. Toma, ¿quieres cocaína? ---pregunta Josefina, entusiasmada.
---No, no sé, nunca lo he probado, y no debemos, solo tenemos 13 años. ---Responde con dudas de sí misma.
---No es malo, prueba. ---Dice mientras le extiende una pequeña bolsa con algún contenido desconocido a los ojos de Valeria.

Valeria agarra la bolsa. Experimenta y empieza a inhalar repetidas veces.

[...]

La mamá de Valeria se encontraba buscando un lápiz en la mochila de la nombrada, para escribir algunas cosas que necesitaba ir a comprar y encuentra muchos productos raros allí.
Valeria como un día muy normal, se va a la escuela, no sospecha nada. Pasaron las horas de clases y Valeria se encontraba rumbo a su casa. Al llegar, encuentra su casa vacía cosa que es raro, ya que siempre está su mamá. Sube a su habitación y se acuesta en su cama. Al ver su mochila vacía se exalta, justo en ese momento aparece, muy, muy enojada su madre.
---Valeria, sentate. Hablemos.
Ella muy angustiada, se sienta al lado de su madre, y, con muchos nervios y le pregunta.
---¿Qué pasó, mami?
---¿Por qué hacés esto? Yo nunca te he enseñado, por qué. ¿Nunca has pensado en el daño que nos hace saber que haces esto? ¿Piensas que está bien? Tu padre y yo nunca nos hemos drogado, nuca frente a ustedes, todo por tratar de educarte como se merece y me encuentro con esto. Mira, Valeria, no sé qué me ocultas, espero que nada más. Yo quiero lo mejor para ti, no quiero que te hagas daño. A ver, dame tu celular.
Valeria se lo entrega, con millones de nudos en la garganta y bastante aterrada.
Su madre comienza a revisar su teléfono, y al entrar a galería, se encuentra con cosas horrorosas que habría preferido no verlas jamás. La ira la consume y se larga a llorar y sin otro pensamiento comienza a pegar su hija.
Valeria va a la escuela destrozada y con mucho dolor en el cuerpo, llena de hematomas, sin sentimientos, sin amor, perdida. Al entrar a la escuela se encuentra con Josefina y le cuenta lo sucedido con su madre, pero ella no le responde.
---Decime algo en este momento, te necesito, Josefina.
---Qué querés que te diga, las cosas que hacés a mí no me incumben. ---Dice Josefina indignada.
Valeria enfadada y con los ojos cristalizados le contesta.
---Yo te quería como mi mejor amiga, y hoy me doy cuenta que sos una mala amiga y nunca me has ayudado. Ya no quiero ser tu amiga, cuando me quedo sin nadie en esta vida y ahora, que te necesito más que nadie, no estás para mí. Ya no tengo a nadie, no le veo el sentido para seguir viviendo, y menos con una amiga como tú al lado. ---Confiesa Valeria llena de furia y decepción.
Valeria, llorando, se va de la escuela. Josefina se quedó ahí, pensando en cada palabra que había salido de la boca de Valeria. Pasaron los días y Valeria no iba a la escuela. Josefina muy preocupada, va a la casa de la madre con auras de tristeza.
---¿Está Valeria? Hace días no va al cole, ¿está enferma? ---pregunta preocupada.
---Ella murió, aquella tarde vino, me abrazó, y yo la rechacé. Ella se fue a su habitación y allí se quedó. Cuando entré a su habitación, ella se había amarrado con una soga y se suicidó. Dejó una carta.

"Disculpa por ser un error, por no ser la hija que deseabas y decepcionarte, madre. Mucho me perdí y no pude encontrar la salida, pero eso ya no importa, me voy, ya no voy a ser una carga. Perdón por fallarte como hija, perdón por todo."

Josefina, con los ojos llenos de lágrimas, camina rápidamente hacia la mamá de Valeria y la abraza.
---L-lo sient-to m-mucho. ---Muy angustiada.
---Dejó esto para ti, cuando te sientas lista, lo lees ¿bien?

Josefina al llegar a su casa se encierra en su habitación para luego ponerse a leer la carta.

“Perdón por hablarte así, Josefina. Me olvidé de los momento más importantes que vivimos juntas, yo sólo recordaba esos días de joda y todo eso, me parecían muy importantes porque vos estabas en ellos pero ya no, porque son parte de mi olvido. Nunca olvides nuestros momentos juntas, porque para vos, de alguna manera, fueron importantes, como algún día lo fueron para mí. Sos una gran amiga”.
Atte; Valeria.

Josefina, llorando, agarra su mochila, donde se encontraban todas sus drogas y demás, y corre al baño. Al llegar al baño, se decide que ya no puede seguir así, se da cuenta de que se está matando a sí misma, y, finalmente tira sus drogas y alguna que otra pertenencia que la pueda seguir dañando. Josefina con un hueco en el pecho, guarda la carta y sigue su vida sin interrupciones

[...]

Josefina murió al año a causa de una bala perdida. La mamá de Valeria se mudó con su familia y nunca más se volvió a saber de su existencia.

ES N° 12 Hudson 2° 5ta


Este es el segundo año del turno vespertino en la escuela 12 de Hudson, hemos compartido varios debates con lecturas de autores argentinos, los favoritos fueron los de las últimas décadas, por suerte la institución cuenta con una biblioteca muy completa, con varios ejemplares que nos permitió acercarnos a esos grandes textos de nuestros autores. Acá tenemos algunos ejemplos de lo que fueron creando en el año.



La sombra
Autora: Nayla Alanis

            Cuando era chica, un día de mucho calor y algo nublado, estaba en un lugar muy lindo, no había muchos árboles. Yo pensaba en meterme al agua, jugar en la arena y nadar un rato. En una de esas veo que por el agua se acercaba algo negro, era como una sombra muy oscura, hacía un ruido como de viento soplando muy despacio, traía un olor raro. Se paró enfrente mío, la tenía de frente, no decía nada, sólo observaba. Y de repente escucho una voz que dice:
            —No te acerques... No te acerques.
            Me alejé pero la cosa oscura me seguía y se acercaba cada vez más.
            —¿Qué querés? —le grité.
            Se quedó mirando, sólo me miró. Se dio vuelta y volvió al agua.


Algo en el rio
Autora: Lucila Toledo

            Cuando era chica, un día fui a pescar. Era un día que había terrible sol y hacía muchísimo calor. En ese momento tomé un refresco, también pensé en tirarme un chapuzón o volver a mi casa.
            En el momento que me decidí, me tiré al agua y siento algo que me toca el pie, no le di importancia y cuando estaba saliendo del agua sentí que venía algo atrás mío y cuando lo vi era horrible, tenía la cara deformada, cuatro patas, y tenía mucho pelo, pero se parecía a un pescado. Salí corriendo desesperada, con esa bestia detrás de mí. Luego de la corrida, sentí un alivio, porque no la veía, pensé que la bestia había perdido el rastro.
            No quise volver por el río y me metí en el bosque, allí encontré a un chico que vivía por la zona, me dijo que la bestia devoraba a cualquiera que se cruce en su camino y que por eso era peligroso andar por esa parte del río.

Soledades
Autora: Anahí Díaz

Perderse en el mar y ver tierra,
buscar algo y no encontrarlo,
un tormento se escucha en nuestra cabeza,
es lo mismo que escuchar cómo se derrumba la vida,
cómo cae.
Así comprendí que la angustia es prima de la desesperación,
es como buscar la salida y no encontrarla,
es como estar abandonado en una isla,
es como golpearse una y otra vez contra una pared,
es como escuchar la felicidad tan lejos de mí,
es como ver el mundo muy lejos de la realidad,
es tan fría como la vida misma.
Pero
así fue que comprendí que siempre puede haber algo peor,
fue así que comprendí que a veces puede haber algo mejor
y que a veces estar desamparado es una salida
y que al cielo nunca se llega de a dos.

Lobo
Autora: Maily Espíritu

Negro y marrón
hermoso como la luna
cuando la luna brilla
a la luz de la luna llora,
llora y aúlla
por amor,
en la calle
llora como un bebé que tiene frío.
A lejos el ruido del tren,
veo en la oscuridad una luz
como el sol
en sus ojos.

Auto
Autor: Juan Ignacio Jiménez

Negro
más cómodo que la moto
alto,
su música nos hace ruido
más rápido que caminar.
Vidrios,
el sol brilla en su piel de lata
las ruedas hacen lo suyo
la música
ensucia las luces,
butaca
sirve a cualquier hora
su alimento nafta.


La barra
Autor: Santiago Hermosa

Plateada,
el peso se agrega como a la angustia larga,
cae y hace un pequeño ruido,
se mueve y chilla,
tiembla cuando se le suman peso.
Recta,
liviana como un bebé,
la agarran dos manos,
si no es silenciosa,
se fue oxidando y deteriorando,
vive en un gimnasio,
se la maneja como un objeto,
casi la medida de un caño.

martes, 9 de octubre de 2018

ES 3 de Quilmes 2° 1°

Hemos trabajado a partir de la elección de un ser mitológico extraído del diccionario: “Seres mitológicos argentinos” donde Adolfo Colombres caracteriza y clasifica quinientos seres sobrenaturales argentinos, tanto del ámbito indígena, al que pertenece la gran mayoría, como del criollo. Están las deidades que dieron origen al mundo y a los astros, crearon al hombre, las plantas y los animales. También las que enseñaron costumbres valiosas, preservan la naturaleza, protegen a las mujeres y los niños, provocan o curan enfermedades. Y algunos que heredamos de otras culturas pero que aquí se mezclaron con elementos y conceptos locales. Se ha trabajado la narración en primera persona y para recrear el mito se debió imaginar lo que podía pensar, sentir y desear ese ser generalmente solitario e incomprendido. El resultado fue una mezcla mitológica con preocupaciones propias de la vida ciudadana y urbana. Miremos: 



Kiliéni Thlásini
Águila mítica de los chorotes, era más grande que un avestruz y todas las noches se llevaba a algún hombre para devorarlo.

El engaño
Autor: Lucas Rodríguez

            Soy Kiliéni Thlásini. Soy un águila pero no cómo las otras, soy más grande que un avestruz, vivo en una cueva sobre una montaña. Pienso en ir a visitar a mis padres pero antes decorar mi casa. También pienso en ella, un águila hembra. La amo pero cada vez que vuelo hacia ella y trato de hablarle se asusta por lo enorme que me ve y se va, también pienso en que a la tarde voy a ir a buscar alguna persona para comer y ¿saben por qué actúo así? Porque los humanos son riquísimos, es un gusto suave y nutritivo. Siempre toco a las personas con las patas, las miro y las asesino. Después me limpio en el río y acomodo mi guarida para dormir. Al día siguiente vuelo por todos lados, miro las montañas, el río, el pueblo donde está mi principal alimento y un bosque. Detrás del bosque encuentro al águila que amo pero de vuelta se va, la persigo como siempre entonces siento algo en mi panza, me tiran con lanzas y caigo en picada.
            Me desmayé y cuando despierto estaba ella, justo vi que del águila que amaba salían personas y me di cuenta que no era de verdad. Después los humanos me quemaron vivo, me volvieron a quemar, ni sé por qué.

Naturaleza
Autor: Agustín Vera

Soy Kiliéni Thlásini. Soy un águila mítica y soy más grande que un avestruz. Todas las noches me iba a una aldea, sin que nadie se diera cuenta me robaba a un hombre y me lo llevaba a mi cueva para devorarlos, apilando luego los huesos en un rincón.
Después todas las noches yo chillaba y eso significaba que había vuelto a comer a una persona. A la tarde al escuchar mi chillido sabían que el águila mística se volvió a comer a otro hombre. El pueblo sabía que se tenía que ocultar a media noche porque a esa hora aparecía yo.
Un día cualquiera yo iba al pueblo a buscar alimento y de repente me encuentro con un niño en la calle, yo decía en mi pensamiento: “te voy a comer niño”, escucho al niño que me grita: “alejate o te arrojaré esta roca... alejate”. Ahí yo tomé conciencia y vi que era un niño, pobre y lastimado y me dije a mí mismo, no lo lastimaré, lo entrenaré para cuando yo me muera, no podrá volar pero podrá correr y cazar y obviamente en las montañas donde tengo mi cueva linda y desde ese día empecé a entrenar al muchacho y empecé a decirle cómo cazar peces, cocodrilos, serpientes de agua y camaleones. Yo actué así porque me dio lástima comerlo y en algunas ocasiones me hacía enojar porque no hacía las cosas como yo decía. Fue creciendo y haciendo las cosas bien.
La gente comenzó a sospechar donde estaba mi cueva y por eso me tuve que buscar otra cueva con mi aprendiz, encontramos una muy cómoda y cuando vi mi otra cueva estaba destruida y prendida fuego, me empecé a alejar más del pueblo, de la gente. Cuando empecé a comer gente fue para sobrevivir y ahora que estamos tan lejos y no tengo alimento no tengo opción, alcancé a pensar, “no me voy a comer al muchacho, no lo voy a comer, nooooo me lo voy a comer”.


Koshménk
Es el marido de la lujuriosa Kulan que es una deidad que secuestra a los hombres de la tribu y los lleva al cielo para calmar sus deseos sexuales. Koshménk  es "el cornudo". Cuando se presenta en el Hain que era un ritual de iniciación sexual, es objeto de burlas. Siempre anda buscando a su infiel esposa y cuando la encuentra con otro desata un desenfrenado berrinche que desata la risa general. A veces kulan está entre varios hombres que la rodean en círculo mientras koshménk  espía entre las piernas de los amantes delirando de celos.

Un Koshménk de nuestros días
Autores: Lautaro Moreno y Juan Fidalgo

            Hola me llamo Koshménk y esto va a ser lo último que escriba. Para cualquiera que encuentre esta carta, no me busque porque estaré muerto. Cuando mi amor me dejó sentí mucha tristeza y dolor. Cuando se fue, se llevó con ella la alegría, no sentí culpa porque ella me era infiel. Todo el pueblo se reía de mí, me decían “poco hombre”, porque siempre que había un hombre en mi casa me iba. Aquella vez sentía mucha ira, llegué a mi casa y escuchaba su risa y ruidos extraños, eran sus gemidos, fui lentamente a su habitación, cada vez más seguro de mí mismo. Corrí la cortina y vi ropa tirada en el piso y una botella de vino derramada y a ella con un hombre en mi cama roja. Fui rápidamente a la cocina y agarré un cuchillo frío. Se lo clavé a su amante. Sentí su sangre caliente sobre mi mano, igual que la sangre de vaca de mi granja. Miré sus ojos y ellos me suplicaban piedad en ese momento. Me di cuenta de lo que había hecho. Corro cuatro cuadras, me paro en una esquina y grito a Dios, a ellos, a alguien: “Perdoname por favor, ayúdame” y ahí veo que bajaba un hombre con barba blanca y escuché su voz: “Cometiste el peor de todos los pecados, no te puedo perdonar y estarás condenado para siempre”. Me dije a mí mismo ¿adónde iré? ¿Cómo limpiaré mi nombre? ¿Me arrestarán? Quería volver con ella y pedir perdón pero la culpa me lo impedía y esa debe ser mi condena. Ya lo decidí, esta carta es mi despedida.


El Basilisco
Es un mito que aún hoy tiene vigencia en el noroeste de Argentina, se trata de un huevo estéril que pone una gallina, cuando se encuentra la cáscara del huevo sin que esté el pollito se cree que ha nacido este maligno animal. Algunos dicen que el huevo lo pone un gallo de siete años. Con respecto a su forma, cada región le da su aspecto: escuerzo con cabeza enorme y ojos luminosos, lagarto negro, gusano con un solo ojo en la frente. Huye de la luz del día y queda escondido en algún lugar oscuro donde sorprende con su mirada diabólica. Es tan horrible que él mismo no soporta su imagen reflejada, por eso se colocan espejos en las entradas de las casa para que el Basilisco al verse reflejado se aleje.

Soledad
Autras: Sol Guerra y Ludmila Navarro

            Muchos dicen que me vieron, que parezco un escuerzo, otros un lagarto pero en realidad soy un gallo con cola larga, alas grandes, con pico de halcón, soy más grande que el resto de la especie. Mi papá es un gallo y me tuvo cuando tenía siete años. Mi piel es rasposa y áspera. No vivo en un lugar fijo, ando por todos lados, me encantaría tener un lugar donde vivir sin que me anden criticando, quisiera que sepan que tengo sentimientos y que duele ser rechazado.
            Me cansé, voy a vengarme de todos pero a la vez no quiero hacerlo porque sé lo que es sufrir y no tener a nadie, ser una cáscara vacía. Siempre que critican o intentan hacerme algo me escondo. Todos los que ahora me ven, mueren del susto porque soy muy feo. Cambié de opinión, no me vengaré.
            Hace poco conocí a una igual a mí y desde que le conté lo que sentía me apoya en todo. Ahora no estoy solo, desapareció todo lo malo que sentía, estoy feliz y puedo olvidar.

Mayup Maman
Es la madre del río, región de Santiago del Estero y Catamarca. Es como una sirena de río, es la protectora de los peces y las nutrias, también es quien trae las lluvias anunciándosela a los hombres buenos. Para otros es la cazadora de las nubes trayendo luego las lluvias. Otros sostienen que en realidad es una deidad maligna que con su belleza atrae a los hombres para terminar ahogándolos.

Casamiento
Autora: Kiara Díaz
           
            Tomé mi peine de oro y vi mi pelo rubio más lacio de lo normal, en ese momento escuché a mi hermana que me llamaba con su voz tan aguda como un silbato, fui hacia ella y vi que tenía puesto un top de colores, me estaba esperando para almorzar. Luego se fue y me aburrí, estar en mi casa me aburre, no es que no me guste estar allí, es bonita, hay algas marinas, mucha luz y un espejo en el que veo mi reflejo siempre. En mi hogar siempre se escuchan las correntadas de agua. Al atardecer tomé un reloj para ver si mi hermana ya había llegado y pensé que ya era medio tarde. De repente escucho al reloj, marcaba las doce, el reloj se parecía mucho a una pelota que tenía cuando era pequeña. En eso mi hermana entra y pensé: “medio tarde”, siempre quise tener un padre. Mi hermana y yo somos adoptadas por mi madre, mi madre es como mi vida, ella es todo, pero sin padre es raro. Mato hombres porque la única vez que tuve un padre golpeaba a mi mamá, un día casi la mata. Ahora, todos los hombres que lastimen mujeres serán ahogados por mí.
            Me siento sola, mi madre casi no está y mi hermana se va siempre y cuando mato me da rabia, me enoja pero a la vez me entristece, sé que está mal.
            Sólo me ven las personas antes de morir, me oculto bajo el río dulce y a veces duermo en los árboles ribereños cuando nadie anda por allí. El río dulce es mi hogar, mi mundo.
            Nunca pude tener un padre porque nos tienen miedo a todas nosotras. Mi mamá tiene onda con un señor y cuando viene a casa nos portamos bien, no peleamos ni nada. Queremos que sea nuestro padre y planeamos una fiesta sorpresa para que mi mamá le pida casamiento, aquí las mujeres piden matrimonio, espero que acepte.


El Bagual
Se reproduce en Santiago del Estero. Es un caballo salvaje y poderoso. Este caballo es imposible de atrapar, deja a sus perseguidores acercarse pero siempre huye de forma inesperada.

Fuerzas
Autoras: Magalí Constante, Anabella Moriñigo, Ariadna Salgueiro

            Bueno, yo soy el Bagual vivo en la provincia de Santiago del Estero en la localidad llamada justamente El Bagual. Tengo una cola hermosa y largas crines, echo espuma por la boca y tiro fuego por los ojos. Cada vez que entro escucho: “Ahí viene el caballo, vamos a agarrarlo” o “Le tengo miedo a ese caballo”, también puedo escuchar cuando corren. Encima me quieren atrapar con una soga, me dan risa y los dejo acercarse y en el momento justo me voy.
            El lugar donde vivo es muy seco, hay pocos árboles, llueve cada tanto y hay veces que me quiero ir de ahí pero bueno, solamente me quedo para asustar a la gente y eso me da fuerzas para seguir viviendo y si yo me voy pierdo la fuerza, me debilito si no escucho gritos...
            Lo único que pienso y espero es poder asustar a esta gente así puedo tener más fuerza. También que los jinetes lleguen así yo me escapo y caen como bobos. Lo único que quiero hacer es irme con mi esposa e hija a otro pueblo que no sea tan seco y podamos vivir mejor. Yo actúo así porque mi hija está muy mal, está enferma y la quiero ayudar pero la gente no me entiende. Lo único que quiero es salvarla pero nadie entiende lo que yo quiero decir. Siento esto porque nadie me entiende y si nadie me entiende no me pueden ayudar.
            Solamente me pueden ver los jinetes y cuando yo quiero, los demás humanos no y uso mis poderes para ocultarme de los demás pero de los que más me oculto es de los niños, yo en realidad soy bueno... Vivo escondido en una cueva con mi esposa e hija que amo mucho.
            Quiero irme, yo voy a hacer un plan para poder irme. A la madrugada cuando nadie esté despierto nos iremos con las personas que amo tanto a un lugar mejor donde mi hija coma mejor y mejore aunque yo pierda mis fuerzas del todo.


Kai Kai Filu
Ser mitológico mapuche, mitad caballo y mitad culebra causante del diluvio universal.

Monstruo
Autoras: Estefanía Oviedo, Priscila Giménez, Dara Ávalos

            Soy Kai Kai Filu, un animal mitad caballo y mitad culebra, relincho como un caballo y puedo hablar.
            Vivo en el fondo del mar, un lugar oscuro y con pocos peces. Agito las aguas para causar grandes inundaciones y que los hombres se ahoguen.
            Sólo salgo del agua para ver dónde hay hombres para poder ahogarlos. Los únicos que pueden verme son los que ahogo.
            Un día salí del agua y no había nadie, yo pensaba: “dónde están los hombres, a la tarde siempre hay personas, dónde se fueron”. Al anochecer bajé enojada al fondo del mar porque no pude ahogar a nadie.
            Tren Tren es mi enemigo, él es mitad caballo y mitad culebra, es igual a mí. Es mi enemigo porque cuando yo hacía subir el nivel del agua para ahogar a los hombres, Tren Tren elevaba las montañas para evitarlo. Yo ahogo a los hombres porque creen que soy un monstruo. Cuando ahogué a la primera persona fue un accidente, era una tarde, yo estaba nadando y no vi a una persona que estaba allí también nadando, la llevé por delante, sentía mucha angustia y encima escuchaba sus voces diciendo que era un monstruo. Luego me invadió el odio, la furia y lo único que me calma es ahogarlos.


Llastay
Dios que cuida a las aves para los diaguitas. Otros sostienen que no sólo a las aves protege sino a todos los animales. Zona montañosa de Catamarca, Tucumán, La Rioja y San Juan. Es el protector masculino como la Pachamama es femenina.

Saben pero...
Autor: Iván Ibañez

            Soy el Llastay, tengo una horrible personalidad. Vivo en el desierto donde los cactus son mis únicos amigos. En las últimas semanas he visto a dos personas y en aquel momento pensé si eran parte de mi ilusión. Comencé a atacarlos y esa forma de actuar fue irresponsable y por lo tanto estaba asustado y pensaba.
            Algunas personas me quieren por lo bueno que era. Pero atacan a los animales o las aves, no les importa que sean mis protegidos y no entienden que no deben matar a las crías. Saben que puedo ser malo  con esos cazadores. Mis actos los asustan pero se olvidan o no les importa y en ese momento me pregunto si soy parte de algo y no entiendo cómo funciona el mundo y me sigo preguntando si soy parte del mundo o sólo una parte de una persona.

Alma Perdida
Espíritu del Noroeste, Santiago del Estero, Jujuy. Mujer desnuda de largas trenzas que llora en los caminos para expiar la culpa de un amor incestuoso entre hermanos o cuñados. En algunos lugares se le reza para que su alma al fin descanse.

La esquina
Autoras: Maia Sosa, Abigail Sarmiento

            Es de día, desde la sombra de un árbol observo a las personas caminar por la iglesia cerca de donde yo vivía y como ya no notaban mi ausencia. Una sola persona, un hombre, creo que miró por la ventana. Creo que se espantó porque se fue con cara de pánico. Esperé que caiga la noche para tomar el mismo camino, sorprendentemente en el camino me topé con un espejo roto en el suelo, en uno de aquellos pedazos pude observar que estaba desnuda. Ante aquella revelación me asusté y al levantar la vista veo otro vidrio roto, en él pude observar mi rostro, tenía cabello oscuro y unas largas trenzas, al parecer tenía pestañas muy largas y... pecas en mis coloradas mejillas, me sorprendí.
            Después de mucho tiempo pude volver a ver mi aspecto, eso me recordó a cuando yo caminaba sola y llorando por las calles topándome en cada esquina con viajeros. Ellos al escuchar mi llanto siempre decían “¿Eso es un bebé?”. Sin embargo ellos se alejaban. Sólo hubo un caso en el que un hombre se acercó pero temo que mi reacción no fue para nada buena porque me quedé luchando con él hasta que amaneció y desaparecí. En eso me desperté en la nada misma, por eso abrí mi boca para decir “Hola...” lo repetí una y otra vez pero nada.
            Por alguna extraña razón, cuando caía la noche, yo volvía a la misma esquina de la iglesia como si todavía tuviera que hacer algo pero no sé qué es. Me encantaría saberlo pero me lo impide el hecho que no tengo a nadie a mi lado por lo cual mi plan siempre fue guiarme sola.

Axshem
Espíritu diabólico de los tehuelches meridionales. Hijo de Tons, la Noche, es el que trae el dolor a los humanos.

Dolor
Autores: Iván Baez, Luciano Ojeda

            Soy casi transparente, de color negro a la noche, ojos rojos, pelo un poco largo y manos con fuerza, hago ruido cuando vuelo, hablo y en el momento de hacer algo me parezco a un demonio y aunque sea un espíritu puedo tocar, morder y sentir objetos, también puedo olfatear y escuchar. El lugar donde vivo es una cueva oscura, asfixiante, silenciosa, con murciélagos y muy fría. Pienso salir a volar y asustar a algunas personas y volver a mi cueva. Mejor voy a ir al campo a matar a algunos animales para distraerme un poco. Tengo hambre pero también me divierte escuchar lo que dicen cuando ven a los animales muertos, en ese momento siento alegría mientras me divierto escuchando.
            Yo no puedo elegir a quienes van a verme, sólo pueden hacerlo los médium, no necesito ocultarme porque incluso esos que pueden verme me tienen miedo y además nadie se acercaría a mi cueva tenebrosa.
            Hay un hombre que tiene el poder para matar espíritus y quiere matarme porque él sostiene que fui yo quien mató a los animales. Yo podía volar pero por no comer me debilito y pierdo mi fuerza. El hombre me apunta, me quema la pierna y me atraviesa con su poder, no entiendo ese tipo de arma. Me quema por segunda vez en la otra pierna y caigo al piso. No me puedo levantar, y me siento débil. Quiero usar mis manos para tocarlo, no me deja, me apunta a la cabeza y termina conmigo. Ahora es mi padre, la Noche, quien hará mi trabajo, enfurecido llevará dolor a todos los hombres.

Maripill
Animal mítico mapuche. Grande como un caballo, boca como la de un lagarto con dientes fuertes, lomo de serrucho que al pasar por debajo de los animales les corta la panza. Además de animales, se alimenta de niños a los que sumerge en el agua para devorarlos en su madriguera.

Rutinas
Autores: Ián Suco, Santiago Arluna

            Yo soy el Maripill, vivo en una cueva que se encuentra en una laguna del pueblo mapuche, nadie puede verla.
            Salgo de noche cuando estoy hambriento a cazar vacas, caballos o algún que otro niño humano. Tengo un largo y grueso cuello, unos afilados colmillos que matan a mis presas al instante si intentan escapar. Mi cuerpo está cubierto de plumas muy suaves que resisten el ardiente fuego que echo por mis ojos.
            Algunas veces pienso cómo sería ser un humano o un animal cualquiera, nadie se asustaría al ver mi horrendo rostro, pero luego recuerdo que no viven por siempre, así como yo y vuelvo a lo mío, a matar vacas y caballos.
            Mi inmortalidad se la debo a mis presas, ya que la sangre es lo que me la otorga, pero el saber que un día, todos van a morir, siento que quedaré solo, sin sangre que consumir... Le temo a la muerte... Antes de morir aprovecharé para seguir mi rutina de hipnotizar a los niños y atravesar a los animales.



Brujas
Este ser tendría su origen en Europa, pero aquí, en la zona Noreste del país, adquiere características propias de la región, asociándolo con una especie de castigo, en algunas regiones se lo asocia a la séptima hija mujer siendo el caso femenino de la causalidad masculina del Lobizón.

Mensaje nocturno
Autor: Tomás Hollmann

Asunto: Amenaza
Para: Ricardo
De: Bruja

            Hola soy una bruja que quiere sangre, son cosas de brujas.
            Mañana te voy a tener que matar, serás mi primera víctima. Te romperé la ventana con una piedra, mientras mires el ruido te voy a asustar. Más tarde mientras estés en tu cama acostado te apuñalaré de manera brutal, volará toda tu sangre por las patadas y una vez muerto te quemaré cuando me vengan a buscar a mi casa que está ubicada en un pueblo abandonado de Misiones. Cuando venga la policía los envenenaré.
            Perdón pero no lo quiero hacer. Mi familia me obliga a hacerlo y eso me enfurece más y luego me da tristeza mi furia. Cuando era pequeña me sentía sola pero feliz... Espero que puedas tener calma en el más allá.

Un Brujo
Autor: Lautaro Ojeda

            Hola mi nombre es Juan, tengo 200 años, vivía en una casa deteriorada, ubicada en Misiones, mido 1,70 metros, tengo brazos largos y piernas largas, el pelo corto, mi nariz es ancha y larga, mi piel es de color verde.
Ahora vivo en un bosque, en una localidad desconocida del norte de Salta. El bosque está lleno de lobos hambrientos, en una cueva hay murciélagos. En mi mente pienso que quiero comer algo rico ya que no como hace tres semanas y luego intentar asesinar a alguien. Después de que el sol cayó, caminé cerca de un barrio muy pequeño, porque el barrio estaba destrozado, era perfecto para matar. Me metí en una casa y parecía que no había nadie y escuché un ruido que procedía de afuera, fui a revisar y me encontré con una chica, lo veía de espalda, estaba a punto de matarlo pero algo me sostuvo y luego me arrastró por el piso, me habían puesto una trampa. Luego de unos segundos la chica me miró y dijo que parecía un moco verde y se rio. Luego me inyectó un suero, después de unas horas aparecí en un lugar oscuro, hacía frío y no se escuchaba nada. Al rato se prendió una luz y apareció la chica, le pregunté su nombre y dijo que no me importaba y que le dijera que quién era y qué quería, yo le dije “paz”, luego agregué “matar a quien se atraviesa en mi camino”, me preguntó mi nombre, “Dark malo”, quería saber mi verdadero nombre pero no se lo dije. Al rato me preguntó por qué mato y le contesté que por diversión. Ella se alejó, le grité que espere, se detuvo, le dije que antes no era así, que encontré el amor, que la chica que me gustaba se llamaba celeste, que era rubia con ojos verdes, tenía 24 años, que la invité a salir, que nos fuimos conociendo, nos sentíamos alegres pero un día me dejó, me sentí solo, angustiado y triste, más tarde me sentí enojado y fui a su casa por la noche, entré por la ventana de su cuarto con un cuchillo y mientras dormía le atravesé el pecho. Luego me arrepentí y me sentía triste, pensé en suicidarme pero no pude, salí de su casa, me escondí y ahora sólo salgo de noche para esconderme de la policía. Luego de contarle mi historia le pedí que me matara y ella aceptó, me disparó pero antes que lo hiciera apareció la policía y me arrestó. Me escaparé, lo prometo.
A los cuatro meses decidí escapar muriendo y liberando a los prisioneros. Matar a los guardias, lo hice por la noche, luego el monitor pero al hacerlo activo la alarma. Llegan miles de guardias y uno me dispara pero un prisionero se atraviesa y salva mi vida una vez más. Sigo encerrado esperando el momento para escapar.


Huaillepenyú
Dios de la niebla para los Mapuches, se muestra con una figura compuesta por una mezcla de varios animales. Sale de noche para acoplarse con los animales domésticos y las crías salen deformes. También se acopla a mujeres y esto explicaría todos los nacimientos de niños y animales diferentes a sus progenitores.

Pertenencia
Autores: Sebastián Farías, Nehemías Rojas

            Tengo cabeza de ternero, cuerpo de carnero, uso bincha, también uso una pollera con plumas y soy morocho. Hago un grito de señal para que venga mi tribu, también hago ruido cuando corro o cuando toco el tambor. Tengo buen oído y buen olfato. Soy una mezcla de animales, del hombre tengo la voz, puedo hablar.
            Mi tribu está en las montañas, las casas son de paja. En las noches frías prendemos una fogata con leña para calentarnos. Yo siempre pienso en que si voy a seguir estando en esta tribu, me gustaría estar toda la vida con ellos, porque los amo con todo mi corazón. Algunas personas de la tribu son malas pero hay muchas buenas. Yo me escondo de los malos, en realidad les tengo miedo pero con los buenos me muestro, pueden verme porque sé que nunca van a pegarme, que no me van a hacer nada. Mucha gente quiere que me vaya de la tribu pero yo no quiero y lucho mucho por estar en ella y lo voy a seguir haciendo.


El Gritón
Aterrorizó durante mucho tiempo a varios pueblos de La Rioja, se trata de un gran bulto peludo, se dice que al anochecer es común escuchar su grito y si el transeúnte sigue su camino comienza a escuchar el grito más cerca hasta que se aparece el monstruo impidiendo el paso. En otras regiones suele ser más tremendo apareciendo en forma de torbellino llevándose a quien esté en el camino. El texto que sigue es un caso extraordinario de mezcla entre ciencia ficción y mito, una especie de ciencia mítica.

Experimento Gritón
Autoras: Irina Rebollini, Ayelén Torrekens

            Hola. Yo soy El Gritón, o así me llaman, mi verdadero nombre es Tapurú. Yo vivo en las ruinas de mi pueblo aborigen que fue destruido por el hombre y luego fue reusado para un laboratorio. Por mi culpa cerraron el laboratorio ya que asesinaba a todos los que pasaban por ahí.
            Habito en las afueras de La Rioja, en una casita humilde, protegiendo la historia de mi pueblo. Es un lugar oscuro y solitario, a los pocos metros se encuentra un bosque donde se pueden encontrar pinturas rupestres. En la noche, puedo oír el aullido de los lobos que se mezclan con el grito de mis presas. Cuando asesino a alguien, durante la noche, hay un breve momento en el cual reaccionan mis acciones y decido gritar para espantar a los humanos y evitar su muerte. Mi grito es igual que un silbato, muy agudo. Camino por toda ciudad ahuyentando a toda La Rioja.
           Me gusta sentir el aire fresco y las pinturas rupestres, recordando a mi familia. Extraño a mi familia, extraño mi forma humana y mi pueblo. Me gustaría volver a mi forma natural, pero simplemente no puedo ya que la sociedad me teme.
          Mi plan es comunicarme con una persona, sin que me vea y pedirle ayuda. Muchas personas no logran verme ya que sólo ataco durante la noche o cuando responde a mi grito.
          Quiero terminar esta carta expresando mis sentimientos, ya que otra vez, por culpa del hombre vivo en soledad y constante angustia. Realizando acciones que están fuera de mi poder, los científicos saben que existo ya que ellos me crearon, sin embargo, ellos no se hacen cargo y me evitan.
          Dicen que sólo soy un mito.


Calimayo
Caballo alado anunciador de la muerte, aparece en un arroyo con su nombre en Tucumán. Se cuenta que en una ocasión un soldado vio cruzar al Calimayo volando el arroyo y pidió a sus jefes no entrar en batalla contra el ejército rosista, sus jefes no lo escucharon y ambos fueron decapitados.

Trabajo Calimayo
Autoras: Camila Villalva, Celena Giménez

            Soy un caballo alado o al menos así dice la gente que pudo verme. Algunas personas me llaman Calimayo ya que suelo estar por un arroyo con ese nombre, pero no tengo un nombre de hecho, me gustaría llamarme Chispita, así escuché que le decían a un nene al que se le murió su hermano en el remanso, puede que ese nombre suene raro ya que mi trabajo consiste en anunciar la muerte de las personas, una chispa es inevitable. Me gustaría tener amigos pero todos se alejan de mí porque me temen. Deseo mucho ser libre y ya no anunciar la muerte de las personas y ser un caballo común y corriente y tener amigos.


Atá
Personaje mitológico chorote. Se trata de un ciego cruel que mató muchos niños. Ahóusa –otro ser mitológico- le tendió una trampa y lo hizo caer al fuego donde murió incinerado, de esas cenizas nació el cuervo al que actualmente la tribu llama Atá.

Atá, el cuervo
Autoras: Ornella Arriola y María Eugenia Leguizamón, con la ayuda de Maia Sosa y Abigaíl Sarmiento.

            Iba caminando por un oscuro callejón, sentía un viento frío en mi cara, el bello del brazo se me erizaba ante el contacto con la brisa. Mis zapatos resonaban en el suelo, pequeñas gotas de lluvia caían en los charcos de agua, los relámpagos resuenan a lo lejos y cuando iluminan puedo ver con mi maravillosa vista a dos niños jugando en una abandonada plaza. Me acerco lentamente.
            Los miro de arriba abajo y les digo: —¿Me puedo quedar con ustedes?
            —Sí, cómo no—. Me responden los niños.
            Los veo jugar un rato, al parecer son hermanos. En un movimiento rápido el mayor le pegó al menor. Eso me disgustó, ni siquiera sé por qué le pegó, ni siquiera sé si fue jugando. Sonreí. Saqué mi machete y los descuarticé. Escondí los cuerpos entre las rocas y el mar. Si se preguntan por qué no los tiré al mar directamente, es porque iban a flotar.

            Al día siguiente sentí una presencia fea, seguramente Ahóusa pensé, pero no me importó en absoluto esa sensación. Ahóusa había sido mi mejor amigo hasta que me delató por matar al primer niño que era uno de los que me hacía bulling, y me mandaron al loquero, todavía escucho a la gente gritándome “psicópata”. Esa presencia es Ahóusa, me encuentro ante la misma traición. Es él, saca un líquido y me lo lanza a la vista. Hay un olor penetrante y escucho una caja moviéndose y un srrrrr. Siento mi cuerpo arder y cuando puedo abrir los ojos lo veo a Ahóusa irse a lo lejos. Me arrepiento de todo lo que hice, matar esas inocentes almas, sé que no tengo perdón y sé que mi alma quedará pagando todo lo que mi cuerpo hizo. Pasa el fuego, se apaga y algo pasa con ms cenizas, mis cenizas toman vida y forma de pájaro, ese carbón que vuela soy yo, todos me llaman Atá y mi historia será siempre recordada. 



Avestruz Macho:
Ser maligno de la mitología de los techuelches meridionales responde a kéénguenkon (la Mujer-Luna) una poderosa bruja que lo envía a atacar a los hombres y darles muerte. Habita en la zona del sur de la Patagonia entre el río Santa Cruz y el estrecho Magallanes.


El Avestruz Macho
Autor: Ezequiel Álvarez

            Soy grande, alto, de cuello largo, plumas grandes, de color oscuro y blanca. Cuando camino mis patas hacen sonido a pesado en la tierra, cuando corro parece que vuelo, puedo escuchar hasta el canto del mar a pesar de que mis oídos son pequeños, con mi cuello largo y flaco puedo sentir el viento y con mi pico y nariz puedo oler el perfume de la tormenta. No hay con que compararme solo con la fuerza del sol o el soplido del viento.
           Habito en las estepas y mesetas de la intensa Patagonia, desde el mar hasta la cordillera en el inmenso desierto de poca vegetación y pastos duros. Pienso que la Mujer Luna me obliga a matar a los hombres por su propia cobardía. Cuando la Mujer Luna hechiza a los hombres con dolor y muerte me hipnotiza de tal forma que solo veo la luna roja, mis pensamientos no se los puedo contar ni al viento, ya que pienso que la Mujer Luna se puede enterar. Yo quiero que la maldad que estos hombres piensan que tengo no la vean, pues yo no quiero ser maligno. Actúo así por que la mujer luna me hechiza y me hipnotiza para que castigue y mate y ella se quede con algunos de los humanos. Mi sentimiento es de miedo a la Mujer Luna porque cuando sale y me hipnotiza ya no siento nada sólo actúo.
           Sólo aquellos pobres afligidos que van a morir me ven porque la Mujer Luna sólo permite que me vean aquellos que ella quiere. No puedo hacer que los humanos me vean bueno ya que me asocian a la muerte.









El Canon Miserable

Episodio número 12, especial por el festejo de la independencia, cuentos, un mensaje desde lejos y acordes que muestran un rumbo. E...